A 15 años de la erupción del Volcán Chaitén: El día que la región se cubrió de cenizas

Imposible olvidar ese miércoles 2 de mayo del año 2008 cuando la ceniza volcánica comenzó a caer en toda la Comarca a causa de la erupción de un volcán chileno, a más de 200 kilómetros de El Bolsón. Como en las películas, en toda la región comenzó a llover cenizas cubriéndolo todo de gris y trayendo consecuencias que en algunos casos demoraron meses en sobrellevarse.

El 2 de mayo del 2008, explotó el Volcán Chaitén en Chile y una masa densa y constante de ceniza volcánica viajó sin pausa cientos de kilómetros al este, pasando por todas las localidades de la zona, tornándolo todo gris, como si quisiera enterrarlo.

La pluma de cenizas continuó su camino llegando incluso Neuquén, La Pampa y sur de la provincia de Buenos Aires, aunque la región de Esquel, El Bolsón, Bariloche y Línea sur fueron de las más afectadas.

En la Comarca Andina, con la llegada de la nube volcánica, transformó casi en noche lo que era soleado. Con el correr de las horas comenzó a llover ceniza cubriéndolo todo con una capa de varios centímetros, dejándolo todo gris. Durante algunos días, por este motivo, el agua de red dejó de ser potable debido a que el PH (índice de acidez) estaba en nueve puntos, cuando el máximo posible es de siete. También hubo que suspender las clases por algunos días.

Con el correr de las horas, se dio a conocer que la ceniza no era tóxica pero sí podía provocar situaciones respiratorias, enrojecimiento de ojos e irritación de garganta. Por prevención, se dispusieron planes de contingencia en el Hospital Zonal de Esquel para poder proveer a quienes necesitaran de barbijos y colirios. Asimismo, se ordenó el acopio de agua ante la posibilidad de una nueva erupción. Desde el gobierno nacional, enviaron un avión Hércules del Ejército con remedios para distribuir en toda la región.

La erupción del volcán Chaitén de 2008 comenzó cerca de las 23:38 hora local (UTC-4 en aquel entonces) del 1 de mayo de 2008. El daño colateral del evento (principalmente la generación de lahares y el posterior desbordamiento de los cursos de agua cercanos) destruyó casi por completo la ciudad de Chaitén. Con un índice de explosividad volcánica de 5, fue el evento eruptivo más violento registrad en el país desde la erupción del volcán Quizapú de 1932.

Con solo mirar lo que sucedía en las comunas chilenas de Chaitén, Futaleufú, y aledañas, se tomaba conciencia inmediata de la emergencia. Chaitén no solo estaba sumergida en ceniza, sino que había desbordado el río, arrasando con más de 500 casas, autos, postes y destruyendo escuelas. En tanto en Chubut, la erupción había provocado un sismo de 5 grados en la escala de Richter, con epicentro a 40 kilómetros al oeste de la localidad de Leleque, afortunadamente sin heridos. Los temblores se sintieron en inmediaciones del Parque Los Alerces y Trevelin.

Nada fue igual de allí en más. Aprendimos a convivir con la posibilidad que un día un volcán podía entrar en erupción. Tomamos mayor noción del significado de los eventos sísmicos. Entendimos algo más de los procesos naturales imprevistos.