Analizan el potencial de la rosa mosqueta como biocombustible

El INTA y el Centro de Investigación y Extensión Forestal Andino Patagónico (CIEFAP) analizan el potencial de la rosa mosqueta como biocombustible. Se estudió el poder calórico y la biomasa extraída de la planta.

A partir de la necesidad de los productores ganaderos que tienen multiplicidad de plantas de rosa mosqueta en sus establecimientos, surgió la posibilidad de estudiar el poder calórico y la biomasa extraída de esta planta. Así, mediante un convenio entre el INTA y el Centro de Investigación y Extensión Forestal Andino Patagónico (CIEFAP) se analizan su potencial como biocombustible, al tiempo que se utiliza de modo eficiente y sustentable los recursos naturales disponibles en la zona.

“Este es un proyecto que surge en base a la necesidad de productores ganaderos que tienen invasión de rosa mosqueta en sus campos”, comenzó diciendo Leonardo Claps, del INTA Bariloche. “Tratamos de empezar a ver desde INTA, primero con ensayos de erradicación y posteriormente comenzamos a evaluarlo como un manejo sustentable”, agregó.

“En base a la demanda de cosecheros de rosa mosqueta, que es una planta que se la utiliza para la producción de distintos insumos y productos, nosotros lo que queremos en este caso es hacer una producción y un manejo integral. Para eso, estamos viendo la posibilidad de que la extracción de la biomasa de la planta pueda ser utilizado como un producto bioenergético”.

Por su parte, Leandro Andreassi, de CIEFAP, explicó detalles del proceso: “Estamos realizando un test de combustión con rosa mosqueta, que fue chipeada en campo y luego atravesó un proceso de tamizado por el cual se retiraron algunas partículas de gran tamaño y el polvillo”.

“Actualmente el test incluye el pesaje de todo el material, su caracterización en cenizas, poder calorífico y humedad, y luego, una vez que se quema en la caldera, poder evaluar sus emisiones”, explicó.

“Las emisiones, que en este caso son gaseosas, se evalúan en la chimenea en donde se mide la velocidad del flujo y se extrae una muestra a la misma velocidad de gases de combustión”, agregó.

Tal como cuentan los investigadores, los primeros ensayos que está realizando INTA con CIEFAP son positivos, dan una buena perspectiva de la utilización, tanto como chip como pellets. “En el caso de los pellets se debe combinar, hacer un blend con otro tipo de insumos y la idea es tratar de hacer un manejo sustentable, que sirva tanto para tener la productividad primaria que tenían en los productores ganaderos en el campo, y por otro lado esa extracción que hacemos poder reutilizarla y que sirva para una producción bioenergética”, contó Claps.

“En la Patagonia tenemos un déficit de bioenergía y estamos tratando de mejorar la productividad de todos los productos naturales de la zona”, concluyó.