Cambios en el protocolo sanitario: ya no será obligatorio tomar la temperatura y rociar las manos con alcohol en espacios cerrados

El Ministerio de Salud de la Nación anunció ayer la flexibilización de los protocolos vigentes para la prevención del coronavirus y entre otras pautas afirmó que ya no será necesario sostener el control de temperatura corporal, el rociado de manos con alcohol en los accesos a edificios, los turnos programados, las sanitizaciones y otras medidas adicionales.

La cartera sanitaria explicó que esta medida se toma en función de la situación epidemiológica del país y el avance del Plan Nacional de Vacunación contra el coronavirus. “Ya no será necesario sostener el control de temperatura corporal, el rociado de manos con alcohol en los accesos a edificios, los turnos programados, las sanitizaciones y otras medidas adicionales, a menos que se entiendan fundamentales para el desarrollo de la actividad”, difundió la cartera conducida por Carla Vizzotti a través de un comunicado.

Las únicas recomendaciones que se mantendrán son las de utilizar barbijo o tapabocas en espacios compartidos cerrados y abiertos (solo no es obligatorio su uso cuando se circula al aire libre a más de dos metros de distancia de otras personas), mantener la distancia mínima de dos metros entre personas, asegurar una adecuada ventilación cruzada y continua en los ambientes, así como continuar con el lavado frecuente de manos.

Igualmente se remarcó que las instituciones y demás organismos podrán establecer las medidas que crean necesarias para el desarrollo de cada actividad en particular, y tendrán la posibilidad de instrumentar medidas sanitarias adicionales según la actividad, remarcaron desde el Ministerio de Salud.

Estas modificaciones surgen a partir de las coberturas de vacunación con el 58,9% de la población con esquema completo y el 91,5% de los y las mayores de 18 años con esquema iniciado.

Además, se tiene en cuenta la estabilidad de los casos en un número bajo y la disminución de las hospitalizaciones y las muertes por más de 23 semanas consecutivas.