Chile: un grupo mapuche se mostró fuertemente armado y amenazó al gobierno

En las redes sociales de Chile empezó a circular un video donde una organización mapuche llamada Weichan Auka Mapu se muestra con armas y amenazó al gobierno de Sebastián Piñera, exigiendo que ponga fin a la militarización en el sur del país, donde el conflicto se intensificó fuertemente en los últimos días.

En la grabación, se escucha a un hombre con la cara tapada y la voz distorsionada rodeado de cerca de 30 personas, todas con armas.

Sentado detrás de una mesa en un entorno rural de una densa vegetación densa, el orador afirma: ““instamos a esta nueva fuerza policial y militar, perros guardianes de los ricos, a hacer abandono de nuestro territorio, porque serán derrotados por la fuerza del pueblo mapuche en armas”.

En otro tramo, el hombre afirma que la organización “reafirma el compromiso revolucionario en las acciones de sabotaje a los intereses capitalistas que destruyen y devastan la ñuke mapu (madre tierra)”. El sabotaje es en referencia al descarrilamiento e incendio de un tren de cargas que sucedió el miércoles en la zona de La Araucanía.

Durante el video, y en paralelo a los mensajes del vocero, corren imágenes donde se ven a los integrantes del grupo marchar entre la vegetación con rifles y ametralladoras colgándoles del pecho. La filmación termina con todos los integrantes parados en fila haciendo tiros al aire mientras gritan consignas mapuches.

Según el diario La Tercera de Chile, la Unidad de Alta Complejidad informó que la fiscalía de la Araucanía había abierto una investigación de oficio por el uso de armamento.

La tensión en la zona militarizada de Chile está creciendo día a día. En adición al episodio del sabotaje al tren de cargas, también un enfrentamiento armado entre indígenas mapuche y fuerzas de seguridad en el sur de Chile. El saldo fue de un muerto y cuatro heridos, uno de ellos de gravedad que en principio se había decretado como fallecida.

Un conflicto histórico

Esta región vive un histórico conflicto entre el pueblo mapuche, la mayor etnia chilena, y el Estado, al que los indígenas demandan tierras que consideran propias por derecho ancestral y que han sido entregadas a privados, principalmente a empresas forestales y hacendados.

La falta de solución a este conflicto ha hecho escalar la violencia en la última década, con ataques incendiarios a predios privados y camiones. También sacó a la luz la presencia del narcotráfico y de organizaciones de autodefensa, así como operativos policiales presuntamente montados para inculpar a los indígenas.

Piñera decretó el estado de excepción a mediados de octubre en la zona, y este jueves solicitó formalmente al Parlamento una prórroga para que se mantenga dos semanas más a partir del 11 de noviembre.

La medida, solicitada por los sectores más conservadores, ha sido criticada desde el principio por organizaciones indígenas y por la oposición, que sostienen que es una forma de tensionar todavía más el enconado conflicto.