Cinco años de prisión para un policía de El Bolsón que participó de un intento de robo a punta de cuchillo

Junto a otro individuo, intentó apoderarse de la cartera de una mujer y, por ello, Marco Antonio Fernández fue condenado a la pena de cinco años de prisión, tras declararse culpable en el marco de un acuerdo pleno de juicio abreviado. Continuará con prisión domiciliaria hasta tanto la jueza de Ejecución Penal defina el lugar para el cumplimiento de su pena. De todos modos, la defensa ya adelantó que reclamará que continúe bajo esa modalidad.

El “Poliladron” de El Bolsón estaba imputado por el delito de robo doblemente agravado y tras un acuerdo pleno de juicio abreviado le impusieron cinco años de prisión.

El hecho ocurrió el año pasado, sobre la calle Güemes al 600 de El Bolsón, cuando dos sujetos armados con un cuchillo interceptaron a una mujer y le robaron la cartera. Los delincuentes se desplazaban en una motocicleta Honda Storn, que luego se verificó pertenecía al agente policial.

Fernández, que prestaba servicios en la comisaría 12 de El Bolsón, fue identificado como uno de los autores del hecho, mientras su compinche aún no fue individualizado. Inmediatamente, tras conocida su participación en el hecho, fue apartado de inmediato de la fuerza.

El robo atribuido es agravado por el uso de arma blanca y, precisamente, por la condición de policía de Fernández. Según la acusación, fue un ocasional testigo el que adoptó una actitud valerosa que permitió rápidamente individualizar a Fernández: a bordo de la Fiat Fiorino que conducía observó la escena, persiguió a la motocicleta y logró embestirla, provocando la caída de los asaltantes que intentaron escapar al trote, siendo Fernández aprehendido a los pocos metros.

Durante el proceso, Fernández gozó de prisión preventiva domiciliaria y, según un cómputo estimado que esbozó el defensor particular Ricardo Gonzaga, apenas le falta un año de prisión por cumplir para empezar a gozar los beneficios que prevé la norma que regula el cumplimiento de las penas.

El fiscal Francisco Arrien recordó los pormenores del hecho y enfatizó que en el marco de un juicio convencional y considerando un hecho consumado, a la escala prevista, parte de un piso de 6 años y 6 meses de prisión a un máximo de veinte años. Pero, como el hecho no logró consumarse, por la resistencia de la víctima, el monto de cinco años ofrecido en el acuerdo de juicio abreviado resultaba proporcional y razonable, teniendo en cuenta las circunstancias de ese hecho.

Así, Fernández admitió su participación en el hecho y se hizo cargo de la acusación en su contra. Reconociendo que cometió el hecho y en tal escenario el juez Bernardo Campana, como tribunal unipersonal, homologó el acuerdo de juicio abreviado.

Fuente: El Cordillerano.