Desgarrador testimonio: “No me quedó nada. Ni mis mascotas. Con mucho dolor suelto mi casita”

Se trata de una familia del Cerro Radal, que perdió todo a causa del incendio. Se llevó sus proyectos, su templo, y sus mascotas.

Cerro Radal es una zona rural ubicada en el Departamento Cushamen, provincia del Chubut. En un lapso de muy pocas horas en El Maitén, Cerro Radal, Las Golondrinas, El Hoyo y Cholila se generaron importantes incendios. El viento y las condiciones climáticas, hicieron que el fuego se propague rápidamente.

El fuego arrasó con todo, y las familias se mostraron desesperadas y con una tristeza inmensa por perder todo, en segundos.

Este es el testimonio de una familia, compartido por Gretel Reguiló en su cuenta de Facebook, que perdió su hogar y sus mascotas:

“Acá vivía yo. Cada día salía de casa y agradecía el bosque, el aroma de la tierra húmeda, el canto de los pájaros, los mates en la escalerita de la casita… acá fuimos felices muchas personas!!

La casita acogió a mucha gente hermosa y estaba llena de recuerdos y risas y llantos e intensidades. Tenía unas ventanas hermosas por donde entraba el sol y las gatas cuando las corrían los perros vecinos. Tenía mucha madera, tenía alma.

Tenía todas las cosas de una vida armada paso a paso, recuerdos, fotos, libros, pelis, juegos, juguetes preferidos de mis pipis, sus cuadernos, su historia, sus dibujos, ropa, comida, amor a montones.

Las mascotas Garras, Michina y Fefa. Tenía máquinas de coser, heladera, lavarropas, microondas, cafetera, pava eléctrica, impresora, guitarras, bici… pufff cosas materiales que ya siento que ni vale la pena mencionar.

Toda, PERO TODA la vida que había construido estaba ahí. Tenía nuestro nuevo proyecto de fermentos que estábamos encarando con todo el amor y aprendiendo con mucho entusiasmo con mi cumpa de vida,  Facu, que por suerte no se despega de mi lado. Tenía. Ya no tengo más.

“A alguien se le ocurrió que estaba bien arrasar con todo sin importarle nada. Y hoy eso. No tengo nada. De nada. Ni mis mascotas”

Con mucho dolor suelto mi casita templo de Radal, y toda la belleza natural que la rodeaba. Estamos en pampa y la vía, nos quedamos sin nada. Así que acá estamos para recibir todo lo bueno que venga. El detalle: el 15/3 cumplo 36 años. Es una gran manera de arrancarlos. Completamente despojada de todo, empezando de cero. GRACIAS CASITA POR ACOGERME ASÍ, GRACIAS RADAL POR TU GRANDEZA”.

Fuente: Red 43.