Día Nacional de la Cerveza: te damos las claves para aprender a catarla

Hoy se festeja el día de una de las bebidas más populares de nuestro país y que tiene uno de los mayores niveles de productividad dentro de nuestra industria alimenticia.

Como cada 31 de mayo, se celebra en nuestro país el Día Nacional de la Cerveza, una de las bebidas alcohólicas más consumidas en nuestro país.

Aproximadamente, el país produce 4,5 millones de toneladas de cebada por año, posicionándose entre los primeros exportadores del mundo. Además, se estima que una persona consume 43 litros de cerveza por año en Argentina.

Si sos fan de la cerveza, te contamos qué cualidades debes tener en cuenta para apreciar mejor esta bebida.

La cata profesional tiene su propio objetivo: degustar varias cervezas para analizar sus aromas, aspecto, sabores, calidad y sensación general.

No obstante, los aficionados también podemos organizar una cata en nuestra casa solamente con el objetivo de pasar un buen rato y aprender.

El fin no es clasificar cervezas en “buenas” y “malas”, sino poder describir y diferenciar matices, debilidades y fortalezas de cada bebida mientras se disfruta de un buen rato.

La guía de cata consta de tres etapas: fase visual, fase olfativa y fase gustativa.

Fase Visual

En esta primera etapa, una vez servida la cerveza en la copa formando una capa de espuma de unos 2,5 centímetros, hay que observar el color (blanco, amarillo, rojizo, marrón, negro…), la turbidez (cristalina, velada, clara, turbia…), burbujas (baja, media, alta) y la espuma (tamaño, textura, color, persistencia…). De esta forma tendremos información sobre sus ingredientes y la carbonatación. También hay que agitar el vaso o copa para observar lo conocido como “Encaje Belga”, es decir, el rastro que deja en el cristal.

Fase Olfativa

Tras un nuevo movimiento, debemos olerla. Podemos encontrar aromas a malta, lúpulo, frutas, flores, especias, alcohol, etc.

Fase Gustativa

Primer sorbo. Para notar la presencia en boca es importante que la cerveza entre en contacto con labios, paladar, encías, dientes y toda la lengua. Así notaremos los sabores primarios, secundarios y el retrogusto. Descubriremos sabores dulces, amargos (ausente, bajo, medio, alto), a malta (dulce, tostado, caramelo…), lúpulo (cítrico, herbal, terroso…), alcohol (ligero, intenso, vinoso…), etc.

A continuación, podemos dar un nuevo trago para descubrir si algunas sensaciones varían, ya que algunos detalles pueden ir cambiando según avanzamos bebiendo nuestra cerveza. Influyen la temperatura, el tiempo abierta, el movimiento que hagamos con el vaso.

Para educar al paladar, hay que probar, por en este Día Nacional de la Cerveza nada mejor que realizar una cata en casa.