Dos hipótesis en la investigación por el crimen del joven en Cuesta del Ternero

Referentes de las comunidades hablaron de la presencia de “sicarios”. En el gobierno no rechazan la teoría, pero le suman la de una pelea interna. Elías Garay tenía 29 años y fue asesinado de un disparo en la cabeza.

Un día después del asesinato de un joven que participaba de la ocupación en Cuesta del Ternero, quedó completamente descartada la participación directa de la Policía rionegrina en el hecho, en el que resultó herido otro joven, que se recupera en El Bolsón. La más firme de las hipótesis, a la que adhieren incluso los movimientos de apoyo a la comunidad allí constituida, es la presencia de “sicarios” que fueron al lugar con la determinación de matar en defensa de la propiedad de esa y otras tierras.

De hecho, Gonzalo Cabrera, el joven de 21 años que está internado en El Bolsón, recibió dos disparos, uno en el abdomen y otro en el pecho, y está vivo porque las balas no afectaron de milagro órganos vitales.

Elías Garay tenía 29 años. A él le dispararon a la cabeza y todo indica que murió el domingo por la tarde.

Ayer la comunidad que se formó en Cuesta del Ternero y que se denomina Quemquemtreu impidió el ingreso de la misión judicial y policial encabezada por el fiscal Martín Lozada hasta tanto la fuerza de choque de la Policía rionegrina, el COER, no se retirara del lugar.

Pero el COER estaba allí por orden judicial y desde Viedma advirtieron que, de no mediar una contraorden, no podría acceder al pedido.

Finalmente, poco antes de las siete de la tarde, la salida del COER de Cuesta del Ternero fue dispuesta por el gobierno en función de “un acuerdo entre el fiscal Martín Lozada y las personas que actualmente ocupan el lugar”, según la información oficial del gobierno.

La comunidad pedía además que se permitieran las despedidas de acuerdo con las creencias mapuches.

Mauro Millán y Nelson Ávalos, dirigente mapuche chubutense y de la APDH razonaron que, si nadie podía entrar a la zona de la ocupación de la comunidad, la presencia de las personas que dispararon contra ambos no podía ser ajena a los policías.

Pero lo cierto es que la custodia policial no impidió estos meses que entraran a la zona de ocupación abrigos y alimentos, de modo que no se trataba de un cerrojo inviolable.

De hecho, desde una propiedad cercana, el campo de Anticura, se pudo acceder sin problema a la zona cercada.

Luego del ataque de los desconocidos contra Garay y Cabrera, que no está claro en qué sitio de ese territorio se produjo, dijeron que un drone de la Policía rionegrina sobrevoló la zona. Tiene que haber, por lo tanto, información valiosa en esos registros.

Una fuente del gobierno ratificó el uso del drone y confirmó que está registrada la presencia de un auto color rojo, coincidente con la descripción que se hizo desde la comunidad Quemquemtreu del vehículo en el que supuestamente iban los asesinos.

El lote en cuestión es fiscal y fue concesionado a Rolando Rocco para su explotación.

Rocco se presentó como querellante en la causa por usurpación que se les abrió a los integrantes de la comunidad en la Justicia provincial. Los mapuches sostienen que él nunca hizo explotación del campo y que la tierra estaba abandonada.

La otra hipótesis

Altas fuentes del gobierno dijeron que no se debe descartar la hipótesis de una pelea entre grupos enfrentados de la propia comunidad, aunque se trata de una posibilidad de lo más ingrata.

“Mientras más se tarde en entrar, más difícil va a ser llegar a la verdad”, dijo un portavoz del gobierno en confianza, pero con pedido de anonimato.

Tensión en el campo y en la ciudad

A 24 horas de la muerte de Elías Garay, el joven de 29 años que ocupaba un sector en Cuesta del Ternero junto a la Lof Quemquemtreu, su cuerpo permanecía en el lugar. Lo retiraron pasadas las 19.

A unos tres kilómetros de distancia, los fiscales Martín Lozada, Francisco Arrien y José Luis Torchia aguardaban una decisión por parte de la comunidad para poder ingresar al predio y retirar el cuerpo. El objetivo, por otro lado, era acelerar las pericias en el lugar para no perder evidencia que condujera a algún dato sobre lo que realmente pasó la tarde del domingo.

Los miembros de la Fiscalía arribaron al edificio de la Policía Caminera, ubicado a unos tres kilómetros de la ocupación, pasadas las 7 del lunes. Pero no ingresaron al predio ocupado y acordaron con una abogada allegada a la Lof y otras personas -entre ellos, la madre y el hermano de Garay- que pudieran acceder al lugar para discutir con la comunidad las condiciones para garantizar el ingreso de los fiscales y la policía y, el retiro del cuerpo.

La primera condición que impuso la comunidad fue despedir a Garay a través de una ceremonia mapuche y permitir el ingreso de los fiscales, aunque “sin uniformados”.

Mientras tanto, en Cuesta del Ternero, los miembros de la Fiscalía evaluaban el pedido de retirar los efectivos del Cuerpo de Operaciones Especiales de Rescate (COER) que custodian ese lugar a fin de evitar el ingreso de más personas. Sucede que una orden judicial dispuso el control en ese lugar y otra orden judicial debería disponer su retiro.

El movimiento en el lugar fue incesante durante todo el día. Pero también hubo gran hermetismo. Unas nueve camionetas de la Policía de Río Negro, Criminalística y el Ministerio de Educación y Derechos Humanos de Río Negro estaban apostadas en la banquina del camino de ripio en Cuesta del Ternero, frente a la Policía Caminera. A pocos metros del edificio, de una carpa entraban y salían efectivos del COER. El jefe de la Policía de Río Negro, Osvaldo Tellería, dialogaba con los fiscales y con algunos efectivos policiales.

De lejos, un grupo liderado por la dirigente Moira Millán observaba el movimiento en ese sector. “Estamos esperando que bajen el cuerpo de nuestro lamien”, manifestaron.

El lonco Mauro Millán consideró que “no fue un hecho fortuito”: “Los peñi relataron cómo se fue configurando ese asesinato. Queda claro que la policía y el grupo COER están involucrados”. Recalcó que permanecieron 55 días en el acampe humanitario, a pocos kilómetros del lugar en conflicto, y “nunca pudimos ingresar. ¿Cómo ingresaron estos sicarios?, ¿cómo hicieron para entrar y salir armados? La excusa es que entraron para cazar. A ningún poblador se le da por cazar en esta época”.

Millán también advirtió que “hasta que no despidamos como corresponde al peñi, no vamos a parar. Hay mucha congoja en el pueblo mapuche, pero esa congoja se está convirtiendo en una digna rabia”.

En el centro, los turistas recorrían las calles como si nada hubiera pasado, aunque en varias esquinas, quedaban vestigios de fuego durante la noche anterior.

Mientras recorría un local comercial violentado la noche del domingo, el intendente de El Bolsón, Bruno Pogliano, lamentó la muerte de Garay en Cuesta del Ternero y recalcó que “se debe esclarecer en lo inmediato”. Relató que diversos grupos destrozaron con piedras el local de Lotería de Río Negro que administra su esposa en la Avenida San Martín.

Fuente: Río Negro.