Imputaron a dos hombres por asesinato ocurrido en barrio Usina: cumplirán arresto domiciliario

Daniel Alberto Altamirano de 38 años y Ariel Alberto Arellano de 45 fueron imputados por el homicidio de Carlos Orlando Jara, ocurrido el pasado martes en el barrio Usina de El Bolsón. Ambos permanecerán detenidos durante el plazo de la investigación, fijado en cuatro meses.

El fiscal Marcos Sosa Lukman atribuyó a los dos acusados el hecho ocurrido el pasado 26 de abril en horas de la noche en la vivienda de uno de los imputados, sobre la avenida Las Flores del barrio Usina de El Bolsón.

La acusación señala que en el hogar se encontraban los dos imputados y la víctima compartiendo bebidas alcohólicas. En un momento determinado se produjo una discusión y ambos atacaron a Jara, valiéndose de un cuchillo con el que le provocaron una lesión punzocortante en la ingle, que alcanzó arterias de importancia y provocó una profusa hemorragia que derivó en su deceso por shock hipovolémico.

La teoría acusatoria señala que, tras consumar el homicidio, los autores del hecho trasladaron el cuerpo por la parte trasera de la vivienda hacia el río Quemquemtreu, ubicado a pocos metros.

En ese lugar lo halló la policía horas después y al comenzar la investigación, siguiendo los rastros de sangre que estaban en el lugar, llegaron al domicilio donde ocurrió el hecho. Allanamiento mediante, ingresaron a la vivienda y encontraron manchas de sangre cubiertas con aserrín dentro de la morada.

Entre los aportes probatorios se destacó el testimonio de un vecino que conoce desde hace años a los acusados y reconoció que escuchó sus voces en el interior de la vivienda, donde hacía varios días que estaban “de joda”, según el mismo testimonio.

Las dos defensas no se oponen a la formulación de cargos ni al plazo de investigación, aunque ambas adelantaron que trabajarán en otra teoría del caso.

En ese sentido, vale resaltar que en la audiencia los dos acusados se abstuvieron de prestar declaración, aunque en el caso de Arellano ya había dado alguna precisión ante la fiscalía, en la que deslindó su responsabilidad en el hecho que le atribuyen.

El hecho investigado fue encuadrado en la figura de homicidio simple y fue atribuido a los dos acusados en carácter de coautores.

El fiscal Sosa Lukman requirió además la autorización para concretar muestras de material genético de los acusados para cotejar con evidencias colectadas en la escena del crimen, lo que fue autorizado. Además, reclamó la prisión preventiva de ambos acusados por el plazo de la investigación, entendiendo que podrían intervenir para intentar entorpecer la investigación, como lo hicieron al intentar ocultar evidencia, y puntualizando que, según el informe de autopsia, Jara pudo haber sobrevivido a la agresión si recibía asistencia médica, pero los acusados no hicieron nada para ayudarlo, sino que agravaron su cuadro al descartar el cuerpo, posiblemente aún con vida, sobre uno de los márgenes del río Quemquemtreu.

Las dos defensas no se opusieron ni a la extracción de muestras de ADN ni a la prisión preventiva, aunque reclamaron que en ambos casos se cumpla con la modalidad de arresto domiciliario con el uso de un dispositivo electrónico de monitoreo y el fiscal consintió la medida, por lo que la cumplirán en domicilios fijados y deberán respetar un impedimento de contacto por cualquier vía con los testigos del caso.

Fuente: El Cordillerano.