Las terapias intensivas de Bariloche y Roca se encuentran al 100% de su ocupación

Los centros públicos y privados de Bariloche y de Roca, las dos ciudades más pobladas de Río Negro, quedaron ayer sin capacidad para recibir nuevos pacientes. El nuevo escenario todavía no genera alarma, pero sí mantiene en alerta a las autoridades sanitarias, porque el margen de maniobra se redujo rápidamente.

La situación más preocupante sigue siendo la de Bariloche, que en las últimas horas alcanzó el pico de contagios de covid-19 que registró en enero, con 1.526 casos activos. En sólo una semana, hubo 966 diagnósticos positivos. Con el aumento estrepitoso de la curva, la ciudad cordillerana volvió a registrar un 100% de ocupación de las camas de terapia intensiva.

Si bien los dos centros privados (Hospital Privado Regional y el Sanatorio San Carlos) no tienen disponibilidad de camas desde las últimas semanas, el hospital Ramón Carrillo solía tener de una a cinco unidades disponibles, número que se iba modificando a diario. El escenario cambió ayer cuando se informó sobre una ocupación plena. “De todos modos, esto cambia día a día y mañana (por hoy) podría liberarse alguna”, dijeron en el hospital.

El 90% de los pacientes internados en terapia del Ramón Carrillo son casos de covid-19. Respecto a las edades de internación, si bien en un principio, promediaba los 60 y 70 años, en este momento ronda los 50 años.

“El promedio ha bajado llamativamente. Está yendo hacia los 40 y 50 años. Hemos tenido un paciente de 23 años. No sabemos por qué. No se puede hacer un análisis simplista de un hecho biológico”, manifestó el médico terapista Juan Pablo Sottile.

Días atrás, la secretaria de Políticas Públicas del Ministerio de Salud de Río Negro, Mercedes Iberó, no se mostró alarmada ante el nuevo escenario y aseguró que “por ahora, no colapsa el sistema sanitario de Río Negro, como sucede en Buenos Aires u otras provincias”.

Sottile advirtió que, si bien la ocupación alcanzó el 100%, cuentan con “camas que no fueron desarrolladas para terapia intensiva, pero permitirían dar respuesta sanitaria”.

“La terapia intensiva es de 9 camas, pero con el desarrollo de la pandemia, empezamos a armar otro sector para dar respuesta a lo que se venía. Por eso, armamos una estrategia de terapia b, con 6 camas más, hasta que se nos acaben los recursos”, dijo.

Manifestó que “a diferencia de los privados, el hospital público constantemente busca camas y siempre da respuesta”.

Fuente: Río Negro.