“Millanahuel”: la historia del “rapero mapuche”

“No soy ni mejor, ni peor, simplemente diferente”, así se describe en las redes sociales donde comparte su material musical. Lleva el nombre “Cushamen” a todos lados.

“Soy nacido y criado en Cushamen”. Así comenzó su relato, tratando de describir muchas cosas con la tiranía del tiempo y del espacio. Pero a sus 22 años tiene los conceptos claros: “Mi sueño con la música, en especial con el rap es poder hacer renacer el orgullo de nuestra gente de ser Mapuche”

Brian es de Cushamen, que para quienes no conocen la provincia, es una pequeña localidad ubicada en el noroeste chubutense. Pero “estuve siete años estudiando en Cholila y actualmente resido en mi pueblo” e inmediatamente retrocede nueve años, momento en el cual comenzó a vincularse con la música, primero con la guitarra.

Aprendió a tocar los instrumentos, entre ellos el teclado. Por último “me anime a cantar y componer canciones, todo esto en los años que me encontraba en la residencia estudiantil en Cholila”.

Brian asegura que “la idea de arrancar con este proyecto surgió para buscar un estilo en las letras que ya tenía escritas hace tiempo y en esta búsqueda me pareció que el rap es la forma más directa y que más llamaría la atención de las mentes los jóvenes”.

Millanahuel, así figura en todas sus redes, y con él su localidad natal: Cushamen. Desde esa base es que trató de “comunicar el contenido de mis letras tal cual, y cómo hablo en el día a día, utilizando de a poco palabras de nuestra lengua y tratando de que cada uno de mis paisanos se sienta identificado con estas”.

El joven artista, quien también hace otros estilos musicales, como es el caso de la cumbia, confiesa que “mi sueño con la música, en especial con el rap. es poder hacer renacer el orgullo de nuestra gente de ser Mapuche, de que ya ninguno tenga que agachar la cabeza ante un acto de racismo u atropello en contra de su persona por el solo hecho de ser “indios” como generalmente nos llaman y que defiendan nuestra cultura, a nuestra gente y sobre todo nuestra tierra”.

Brian le dedica mucho tiempo a la música, es su pasión y espera “vivir de esto”, más allá de que sabe que “en los pueblos es muy difícil poder grabar, subir contenido a las redes sociales, poder difundir música desde pequeñas localidades a grandes ciudades. Y estas dificultades, creo, son un gran factor para que muchos músicos abandones sus sueños y busquen estabilidad trabajando de otras cosas”.

Pero no le afloja, se sostiene económicamente con otra actividad, pero su objetivo es lograr de la Música, dedicarme de lleno y ocupar mi tiempo a esto que es lo que más me apasiona”.

Fuente: El Chubut.