Pía, luego de haber recibido un trasplante de hígado en el Hospital Garrahan, ya se encuentra en El Bolsón

La pequeña Pía que nació prematura el año pasado y perdió a su madre durante el parto, ya se encuentra junto a su padre, de nuevo en El Bolsón, luego de haber sido sometida a un trasplante de hígado en el Hospital Garrahan. En enero deberán volver a controlar que no rechace el órgano. Actualmente necesitan ayuda solidaria para afrontar entre otros el alquiler del lugar donde viven ya que su padre casi no puede salir a trabajar debido a que tiene que estar cuidándola. Cada día debe tomar cerca de 13 medicamentos diferentes para que no rechace el órgano que recibió.

InfoChucao dialogó este viernes por la mañana con Carlos Tebes, padre de la pequeña quien relató que “finalmente, luego del trasplante de hígado que necesitó Pía, ya nos dejaron venir y estamos instalados en una casita que alquilamos en barrio Usina” indicando que “a principios de enero deberemos volver al Hospital Garrahan para hacer los controles”.

Carlos explicó que “hace dos meses tuvo un rechazo leve del órgano, algo que puede pasar muchas veces a lo largo del primer año, por lo que hay que hacerle una biopsia y suministrarle corticoides por vía endovenosa por varios días”, aclarando que “esto no es que necesite otro trasplante, sino que hay que encarar otro tipo de tratamientos”.

La pequeña, con tan solo un año y medio, tiene que tomar todos los días entre 11 y 13 medicamentos diferentes lo que obliga a su padre a estar pendiente de ella de forma prácticamente exclusiva sin permitirle salir a trabajar como él quisiera. “Estoy enseñándoles a las tías del corazón de Pía, como es la aplicación de los remedios, como para no ser el único responsable, en el caso de que a mí me pase algo” señaló.

Estos padres junto a la pequeña guerrera viven actualmente en una casa que alquilan en barrio Usina pero que deberán dejar en el mes de febrero. “Desde el Municipio me estuvieron ayudando estos últimos meses con el pago del alquiler, pero este mes ya no pude contar con esa suma por lo que tuve que conseguirlo por otros medios. Supuestamente quedaron en que me lo iban a solucionar” explicó.

Carlos comenzó a instalar un vivero para reproducción de cactus y suculentas, lo que le permitiría estar trabajando mientras cuida de su hija por lo que sería fundamental si pudiese acceder también a algún tipo de ayuda para poner en marcha este emprendimiento.

Quienes puedan ayudarlos, por como que sea, será inmensamente bienvenido. Para tal fin se han abierto cuentas en MercadoPago y en Rapipago.

Durante toda la nota que les realizamos, la pequeña Pía, que ya está comenzando a caminar balbuceaba siempre con una sonrisa en su rostro. Luego de haber sufrido tantos golpes en su corta edad, esta guerrera tiene todo el derecho, como cualquier niño, de crecer sana y feliz por lo que cualquier ayuda solidaria será recibida con los brazos abiertos, al mismo tiempo que ojalá que en breve puedan tener noticias sobre algún tipo de aporte o subsidio por parte del Municipio o la Provincia de Río Negro, que les permita vivir un poco más tranquilos.