Provocaron lesiones gravísimas al atacar a un vecino con un caño de gas y a puñaladas: podrían declararlos culpables

El fiscal de El Bolsón, Francisco Arrien solicitó que un tribunal declare autores penalmente responsables del delito de lesiones gravísimas premeditadas con la participación de los dos imputados. La defensa particular a cargo de Hugo Cancino, realizó diversos planteos por los que apeló a modificar la calificación legal, eliminar agravantes y atenuar la situación de sus asistidos.

El tribunal integrado por los jueces Romina Martini, Marcos Burgos y Marcelo Álvarez Melinger, dictará su veredicto el viernes en relación a la responsabilidad penal que se le atribuye a Eliseo y Cristian Soto, por un hecho ocurrido el 20 de julio de 2020. En caso de que declaren responsables a los acusados, se abrirá una nueva instancia de debate en el que las partes reclamarán la condena que crean conveniente para los acusados.

Se trata de un hecho ocurrido en la noche de aquel día en el Callejón Las Rositas del barrio Primavera de El Bolsón, cuando según la acusación aquella noche los acusados se presentaron en el domicilio de la víctima, José Muñóz, violentaron la puerta de ingreso a la vivienda y comenzaron a agredirlo con un caño de gas y un cuchillo. Posteriormente lo sacaron de la vivienda y lo arrastraron, siempre según la acusación, continuando con los golpes hasta dejarlo inconsciente en el predio de Eliseo Soto, ubicado a pocos metros.

Para el fiscal Arrien, la prueba recolectada resultó determinante y detalló las numerosas declaraciones testimoniales aportadas por vecinos del lugar y apeló hasta las declaraciones indagatorias que prestaron los dos acusados y en las que relataron cómo fue que golpearon y cortaron a la víctima, aunque señalaron que fue luego de sorprender a la víctima dentro de su propiedad, muñido de una escopeta y un bidón de nafta con el que pretendía prenderles fuego la casa.

Pero para el fiscal la versión de los acusados chocaba de plano con el resto de los testimonios, con las pericias técnicas que determinaron la presencia de manchas de sangre perteneciente a la víctima en el interior de su propia casa y además al cotejar las características físicas de los dos acusados, dos hombres jóvenes y de buena contextura física, enfrentándose a un hombre de 50 años de contextura baja.

El fiscal, adelantando eventuales planteos de la defensa, rechazó toda posibilidad de aplicar al caso una solución que de por cierta una legítima defensa o inclusive un exceso en la legítima defensa, pues habló de la racionalidad del medio empleado para repeler una supuesta agresión ilegítima.

Además, Arrien apuntó a los diversos antecedentes que existían de anteriores confrontaciones entre los protagonistas del caso y concluyó que las pericias demostraron que la agresión fue en la casa de Muñóz y que había sido premeditada entre los autores.

El defensor Hugo Cancino cuestionó el resguardo dado a la escena del crimen y puso en duda la teoría de la acusación, apelando a diferencias sustanciales en los testimonios escuchados.

Además, apuntando a la versión de sus asistidos de que el hecho se produjo en su propio domicilio, apuntó que la legítima defensa es aceptada cuando en horario nocturno una persona se encuentra con otra no autorizada a flanquear el ingreso a su propiedad, sin importar el tipo o grado de lesión o la agresión que se aplique para repeler esa invasión.

Los dos acusados, tras escuchar los alegatos de las partes, relataron detalles de su vida personal, señalando ser gente de trabajo y esfuerzo y apelaron a que se haga justicia.

Fuente: El Cordillerano.