Sufrió un accidente que lo dejó parapléjico y solicita ayuda para obtener una pensión por invalidez

Hugo Caniu es un vecino del barrio Esperanza que en agosto del año pasado sufrió un accidente al caer desde 6 metros quedando cuadripléjico. Desde entonces su familia viene peregrinando por diferentes organismos y oficinas infructuosamente para tratar de obtener una pensión por invalidez que lo ayude en su situación actual.

InfoChucao se acercó hasta su domicilio para dialogar con Hugo, quien nos relató que “en agosto del año pasado yo estaba trabajando en Las Golondrinas en una obra. Yo toda la vida trabajé en altura y andamios, pero ese día no sé qué me pasó que teniendo espacio para caminar me caí desde una altura de 6 metros”.

“Este accidente me lesionó la médula ósea y quedé parapléjico” explicó Caniu explicando que “del pecho para abajo no tengo nada de movilidad”.

A partir de allí comenzó un nuevo calvario. “Hoy día no tengo ingresos ya que no puedo trabajar y no tengo ningún beneficio por lo que empezamos a hacer los trámites para poder conseguir una pensión por invalidez” señaló, indicando que “no sé qué pasará que nos ponen tantas trabas y nos tienen a las vueltas”.

“Primero nos dijeron que teníamos que hacerlo por intermedio de ANSES, así que hicimos todos los papeles, pero pasa el tiempo y seguimos sin tener respuesta por lo que volvimos a escribir insistiendo y ahora me dicen que no tengo nada presentado y que no tienen ninguna constancia de que yo esté discapacitado” detalló el vecino.

“También me dieron el teléfono de una señora que nos iba a ayudar, pero cada vez que le mandaba un mensaje me respondía un mensaje automático, por lo que parece que era una máquina la que constataba. Esta persona es secretaria de la senadora Silvina García Larraburu” señaló.

Hugo explicó que “finalmente ayer mi mamá fue a ANSES para hacer el reclamo y ahora nos dicen que ahí no tienen nada que ver con discapacidad y ahora nos dan otro número, el de la Agencia Nacional de Discapacidad, para que empecemos los trámites de nuevo, pero en ese teléfono no atienden nunca”.

“Hasta aquí los medicamentos que necesito se los pido al hombre con el que estaba trabajando, pero mucho más no le puedo pedir por lo que sería importante poder contar con una obra social” señaló.

Con respecto a la rehabilitación, el vecino indicó que “después del accidente yo tenía una platita ahorrada y estaba pagando un kinesiólogo privado y de a poco yo notaba una mejoría. Pero se me terminó la plata y estuve 2 meses sin hacer ejercicios ni nada y peleando para que desde el Hospital venga un kinesiólogo, tal cual lo indica que los papeles de discapacidad que a mí me dieron donde dice que debo tener 3 sesiones por semana. Pero cuando finalmente lo conseguimos, empezó a venir 2 veces por semana y de dos meses hasta acá, viene una sola vez y vez de una hora de tratamiento que debería tener, viene 15 o 20 minutos no más”.

Hugo también está solicitando si en calidad de préstamo se le puede suministrar una silla de ruedas para poder tener cierto grado de movilidad, mientras llega una que su familia está gestionando.

Elbecia, la madre de Hugo expresó que “nos tienen a las vueltas y ya no sabemos a donde más ir para que nos escuchen. Hay veces que no tengo ni para el colectivo y ya mis piernas no resisten para andar caminando y estar parada esperando”.

Resulta indignante que este vecino y su familia tengan que estar sufriendo todo este periplo para obtener algo tan justo y lógico como es una pensión por invalidez debido a su estado de salud. Quizás ante la difusión de su historia se logra que quienes tengan que brindar respuestas las den.