Un pastor evangélico de El Maitén fue condenado por violación y abuso sexual

Se trata de Samuel Josué Figueroa y por hechos investigados desde el 2000 al 2007. Precisamente la denuncia de una víctima de ese último año fue medular para la condena para el pastor evangélico. Tras esa determinación, las redes sociales estallaron. No obstante, ello, el condenado sigue libre.

El fiscal Carlos Díaz Mayer confirmó ayer a este diario que la Justicia “encontró culpable y responsable del delito sexual con acceso carnal -y agravado por haberse aprovechado de la convivencia con su víctima-, al pastor evangélico Samuel Josué Figueroa, cuya iglesia está en la localidad cordillerana de El Maitén, por hechos investigados desde el año 2000 hasta 2007”.

El veredicto se conoció el martes y rápidamente tuvo repercusión a través de las redes sociales, difundido principalmente por los propios vecinos del pueblo ferroviario y con gruesos epítetos y condena social hacia el líder religioso.

“Por fin se hizo justicia, sucia de mierda. Toda la vida poniendo a Dios por delante y te escondiste atrás de un saco y una corbata. Todo se paga en la vida”, fue uno de los comentarios más difundidos.

“Ojalá que esta resolución judicial traiga tranquilidad a la víctima y a su familia, lo demás es cuestión de que la sociedad crea o no crea”, interpretó el fiscal.

Condena

El siguiente paso será la audiencia de cesura (pendiente hasta después del levantamiento de la veda por la pandemia del coronavirus), donde “se discutirá el monto de la condena efectiva, que a criterio de la Fiscalía debía ser de 22 años; aunque de acuerdo a la determinación del tribunal será de entre 8 años de mínima y 20 años de máxima”, anticipó.

Actualmente, el imputado sigue en libertad en función de que “quedó sujeto a derecho, no hay ningún elemento procesal para pedir su prisión preventiva. Hasta que no quede firme la sentencia, no hay indicios de que vaya a la cárcel”, remarcó.

Denuncia del 2017

“La denuncia fue radicada por una de sus víctimas en diciembre de 2017. Los fundamentos del Tribunal serán conocidos al dictarse la sentencia. Por ahora, los agravantes son la convivencia con una menor de 18 años luego de haberse quedado con su guarda y custodia. Hablamos de hechos de abuso reiterados contra su propia hijastra y tras la investigación se logró llevarlo a juicio, donde se demostró su responsabilidad penal frente a la acusación”, puntualizó el doctor Carlos Díaz Mayer.

Víctimas

“Fue muy importante la declaración de las víctimas, que le ha dado certezas al Tribunal de Juicio sobre los hechos ocurridos hace 20 años”, insistió en referencia a la investigación.

“Más allá del transcurso legal del tiempo, donde los delitos prescriben como máximo a los 12 años en el caso de una escala penal alta, se valoró que el último hecho ocurrió en 2007. Es una cuestión muy técnica jurídica, pero es así”, resaltó.

Agregó que además “hubo otras víctimas de delitos contra la integridad sexual, aunque son casos que no pudieron ser juzgados porque ya estaban prescriptos”.

Fuente: diario Jornada.