
Una vecina de Villa La Angostura fue atacada por dos perros en la vía pública y debió recibir asistencia médica por las heridas sufridas. “Pude alzar a mi hija”, contó, aunque no logró evitar ser mordida.
El hecho ocurrió días atrás en calle 104 de la ciudad nuequina, mientras la mujer caminaba junto a su hija de cuatro años.
Según su testimonio, los animales salieron desde el interior de una vivienda. “Pude alzar a mi hija”, contó, aunque no logró evitar ser mordida. “El perro negro vino hacia mí y me mordió la pierna y la mano. El otro, color marrón claro, también me alcanzó a morder en las piernas”, detalló la víctima.
Tras el ataque, una vecina del lugar le brindó las primeras curaciones y, según relató, le comentó que no era el primer incidente protagonizado por esos mismos animales. “Me dijo que ya hubo situaciones similares con denuncias anteriores, siempre en ese mismo domicilio”, señaló.
La mujer intentó hablar con los dueños de los perros. “Me acerqué a la casa, los perros ya estaban adentro, pero el portón seguía abierto. Cuando me acerco, me volvieron a tirar a morder. Cerré el portón y seguí golpeando, pero nadie salió”.
Posteriormente, se contactó con el área de Zoonosis del Municipio, desde donde la derivaron al hospital local para recibir atención médica. Allí fue asistida por las mordeduras.
En cuanto a la respuesta institucional, la mujer expresó su descontento: “Desde el Municipio me mandaron un mensaje para hacer la denuncia en el Tribunal de Faltas, pero no hubo nada más. No sé si están esperando que pase una tragedia para hacer algo”, reclamó.
El caso reabre el debate sobre la tenencia responsable de mascotas y el control de animales en la vía pública, especialmente cuando ya se registran antecedentes de ataques en una misma vivienda.

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