
La Fiscalía logró modificar la calificación legal durante el juicio y consiguió una condena de más de tres años de prisión. El caso se desarrolló en un contexto de violencia de género.
La Fiscalía de Lago Puelo obtuvo una condena en un reciente juicio oral, logrando que el acusado fuera declarado culpable por amenazas coactivas y tenencia ilegal de un arma de fuego, en un hecho ocurrido en contexto de violencia de género.
Lo particular del caso fue que el equipo fiscal modificó la calificación legal de los hechos durante el debate, a partir de nuevos elementos probatorios que surgieron en el desarrollo de las audiencias, como declaraciones testimoniales y evidencia material presentada ante el tribunal.
El hecho central y la condena
El imputado, Edgardo Matus, fue condenado a 3 años y 2 meses de prisión por la combinación de dos delitos: Amenazas Coactivas y Tenencia Ilegal de Arma de Fuego.
Según se comprobó en el juicio, los hechos ocurrieron a fines de 2023, cuando Matus amenazó a su expareja para forzarla a cumplir una serie de exigencias, entre ellas retirar denuncias previas y retomar la convivencia con él. Las amenazas incluyeron intimidaciones de muerte en un contexto de violencia de género.
Durante un allanamiento en la vivienda del acusado, la policía encontró un arma de fuego sin permiso legal, lo que derivó en el segundo cargo. Además, Matus ya tenía antecedentes por hechos de violencia contra la misma víctima.
Un cambio decisivo en el juicio
En el inicio del proceso, la acusación era por amenazas simples, pero durante el debate surgieron elementos que llevaron a la Fiscalía a recalificar el delito como amenazas coactivas.
El término “Amenazas Coactivas” implica que el acusado buscó obligar a la víctima a hacer algo en contra de su voluntad, lo que fue acreditado con pruebas y testimonios. Por otra parte, la Tenencia Ilegal de Arma de Fuego quedó demostrada con el hallazgo del arma en la propiedad y la ausencia de documentación habilitante.
El testimonio de la víctima resultó clave en la condena, siendo considerado contundente y creíble por el tribunal. Este relato fue acompañado por la declaración de los efectivos policiales que constataron el estado de angustia de la mujer y por el informe pericial de una psicóloga forense, que descartó la posibilidad de que la víctima mintiera.
Los fundamentos de la condena
El juez valoró las pruebas materiales —el arma y las municiones halladas en el lugar indicado por la víctima— junto con los testimonios y pericias.
Al fijar la pena, consideró agravantes como el hecho de que el acusado utilizara la presencia del arma para hacer más creíble su amenaza, las circunstancias de indefensión en las que se encontraba la víctima y el contexto general de violencia de género que rodeó el suceso.
Con esta resolución, el tribunal de Lago Puelo reafirmó la importancia de visibilizar y sancionar la violencia de género en todas sus formas, incluso cuando se combina con otros delitos como la tenencia ilegal de armas.

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