Alerta por casos de tos convulsa en la región

La caída en los calendarios de vacunación preocupa a especialistas y autoridades sanitarias, que advierten sobre el resurgimiento de enfermedades prevenibles como la tos convulsa o el sarampión.

El doctor Pedro Watters, jefe del DAPA del Hospital de Área El Bolsón, dialogó con FM 105.5 La Cordillera sobre la situación actual de la vacunación y los casos de tos convulsa que se registran en la región. “Hay preocupación, por lo menos por parte de algunos, respecto de los casos de tos convulsa, de la caída en la vacunación”, indicó Watters.

El especialista explicó que existe una tendencia nacional e internacional vinculada a la mirada antivacunas. “Hay una situación nacional y también uno podría decir mundial de una mirada antivacuna, lo que está generando las consecuencias cuando un programa que se viene sosteniendo y que ha demostrado ser eficaz se empieza a interrumpir”, reflexionó Watters.

Watters remarcó que las repercusiones de la baja vacunación no son inmediatas, pero comienzan a manifestarse con el tiempo. En este sentido, mencionó el resurgimiento de enfermedades como el sarampión y la tos convulsa, que se consideraban controladas. “Insistimos a diario en la necesidad de cumplir con los calendarios de vacunación obligatorios”, resaltó Watters, desde el Hospital de Área El Bolsón.

Calendarios de vacunación y población vulnerable

El médico destacó la importancia de la inmunidad de rebaño como hecho comunitario. “La ventaja que tiene la vacuna es que genera un cuidado individual y también evita la circulación de virus y gérmenes en el ambiente”, explicó.

Según Watters, los grupos más vulnerables frente a la tos convulsa son los menores de seis meses, las personas inmunocomprometidas y las embarazadas. Por eso, subrayó la necesidad de mantener un calendario de vacunación completo en la población.

En relación a los casos recientes, mencionó que en Trevelin se encendieron las alertas por la baja vacunación. “Desde el 2019 se empezó a vacunar a los chicos de 11 años, y ya a los menores, porque la vacuna se empieza a los 2, 4 y 6 meses”, ilustró el jefe del DAPA local.

Además, desde 2012 se incorporó la vacunación a embarazadas a partir de las 20 semanas de gestación, lo que permite transmitir inmunidad al recién nacido. “Se demostró que si se podía vacunar a las embarazadas después de las 20 semanas, esa inmunidad se pasaba al recién nacido”, explicó.

Prevención y vigilancia epidemiológica

El especialista explicó que la vacuna A-Celular aplicada en embarazadas es clave para prevenir cuadros graves en recién nacidos. “El riesgo de vida es alto a lo menor de 6 meses de enfermarse con esta patología, y nada, que es netamente prevenible con una simple vacunación”, comentó el doctor desde el Hospital de Área El Bolsón.

Watters aclaró que la vacuna no destruye parte del cuerpo, sino que prepara al organismo para reconocer gérmenes y responder más rápido. “Lo que hace es que el organismo genere su propia defensa”, detalló Watters.

Respecto al sarampión, señaló que no se registraron casos en la localidad, aunque sí hubo episodios esporádicos de coqueluche (o tos convulsa) en la provincia. “Estamos mucho más atentos porque creemos que en Chubut está circulando un poco más el germen”, alertó.

El hospital mantiene una vigilancia epidemiológica activa, con denuncia obligatoria y precoz frente a situaciones sospechosas. “Frente a situaciones sospechosas enseguida se genera una ficha epidemiológica y se actúa en consecuencia”, dijo Watters.

Influenza y derechos colectivos

Consultado sobre la influenza N3H2, una variante del virus de la influenza A, Watters indicó que por ahora se monitorea su comportamiento y que la vacuna antigripal se actualiza cada año según los virus en circulación. “Siempre las vacunas antigripales se hacen con los virus que circularon los años anteriores”, compartió desde el Hospital de Área El Bolsón.

El médico remarcó que la vacunación es un comportamiento colectivo que protege a los más vulnerables. “A veces los derechos individuales generan mucho daño en lo colectivo”, lamentó Watters.

Finalmente, Waters llamó a la comunidad a revisar sus calendarios y acercarse a los centros de salud. “Vacunarse es cuidarme a mí y cuidar al otro. Es un acto de amor”, destacó.

El especialista concluyó con un mensaje claro sobre la confianza en la ciencia. “Hay que confiar en la ciencia, no en TikTok, porque cuando nos enfermamos vamos al hospital”, dijo Waters un poco y otro no tanto en tono de broma.

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será objeto de publicidad.


*