
El consumo masivo registró una baja interanual del 3,4% en febrero y profundiza una tendencia negativa que impacta en supermercados, comercios de cercanía y mayoristas.
El consumo en Argentina volvió a mostrar números negativos en febrero y consolidó una tendencia que ya lleva más de dos años. Según datos de la consultora Scentia, hubo una caída interanual del 3,4% en el consumo agregado, que incluye supermercados, farmacias, mayoristas, kioscos y comercio electrónico.
El relevamiento marca además que, si se analizan únicamente las ventas en supermercados y comercios de barrio, la baja es aún mayor: alcanza el 4,8% interanual, en un contexto donde los ingresos no logran sostener el nivel de compras.
El informe detalla que casi todos los rubros registraron retrocesos durante febrero. Las ventas en supermercados de cadena cayeron 5,9%, en comercios barriales 3,8%, en farmacias 2,9%, en kioscos 1,9% y en mayoristas 3,6%.
La única excepción fue el e-commerce, que creció 26,5% interanual, aunque su incidencia sigue siendo limitada y representa entre el 6% y el 7% del consumo total.
Supermercados: caída sostenida y sin recuperación
El comportamiento del consumo en supermercados muestra una tendencia prolongada a la baja. De los 26 meses de gestión de Javier Milei, solo tres registraron subas interanuales y fueron de baja magnitud, con un máximo de 1,3% en octubre de 2025.
En los últimos meses, la caída se profundizó: en diciembre de 2025 el consumo bajó 0,6%, en enero de 2026 cayó 3,7% y en febrero se contrajo 4,8% en supermercados y comercios de cercanía.
El análisis por rubros dentro de supermercados refleja que no hubo categorías con crecimiento. Se registraron caídas en Alimentación del 1,1%, en Bebidas con alcohol del 3,1% y en Bebidas sin alcohol del 11,9%.
También hubo bajas en Desayuno y merienda del 4,6%, en Higiene y cosmética del 2,8%, en Limpieza y hogar del 2,4% y en Perecederos del 8,2%. Incluso el rubro Impulsivos, vinculado a compras de último momento, cayó 4%.
Comparación histórica del consumo
Los datos permiten comparar la evolución del consumo con períodos anteriores. En 2016, el consumo había caído 4,5%, en 2017 3,1% y en 2018 1,5%, mientras que en 2019 el descenso fue del 7,3%.
Durante el período siguiente, el consumo registró una caída del 0,1% en 2020, una baja del 2,1% en 2021, y luego dos años de crecimiento: 1,9% en 2022 y 2,4% en 2023.
En la etapa actual, el retroceso fue más pronunciado: en 2024 el consumo cayó 13,9% respecto de 2023, y en 2025 volvió a descender 2,6% interanual.
Las proyecciones indican que la tendencia negativa continuaría en 2026, en un escenario donde el consumo sigue sin mostrar señales de recuperación sostenida.

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