
Un relevamiento privado mostró que crece la preocupación por llegar a fin de mes y cada vez más familias priorizan cubrir gastos básicos frente al aumento de los costos fijos.
La presión sobre el bolsillo sigue condicionando la economía cotidiana de los hogares argentinos. Un informe de la consultora Focus Market reveló cómo las familias reorganizan sus consumos frente a las dificultades para sostener los gastos mensuales y las expectativas económicas para los próximos meses.
El relevamiento mostró que el 46,8% de los encuestados considera que su situación económica empeorará en el corto plazo. Al mismo tiempo, el 46,3% admitió haber resignado salidas, entretenimiento u otros gastos considerados no esenciales, mientras que un 31,6% aseguró no haber podido cubrir los gastos fijos del mes.
La medición analizó el impacto de la situación económica sobre la vida diaria y puso el foco en los cambios de hábitos de consumo. Además de los recortes, el estudio observó el peso creciente de los servicios, los alimentos y otros compromisos básicos dentro del presupuesto familiar.
Las salidas y el ocio, entre los primeros gastos que se recortan
Entre los principales ajustes, el recorte en actividades recreativas aparece como el más frecuente. Casi la mitad de los consultados indicó haber reducido ese tipo de consumos para poder sostener otras obligaciones económicas.
En paralelo, un 30,5% sostuvo que no resignó gastos, mientras que un 14,2% afirmó haber reducido el consumo de alimentos. Otro grupo, cercano al 9%, señaló que dejó de comprar indumentaria o bienes durables, como electrodomésticos.
Los datos reflejan un escenario en el que el ingreso disponible pierde capacidad frente al incremento de los gastos fijos. En consecuencia, una mayor parte de los recursos familiares se destina a cubrir lo indispensable.
Expectativas divididas y dificultades para cubrir gastos básicos
En relación con las expectativas económicas para los próximos tres meses, el informe mostró posiciones divididas. Mientras casi la mitad proyecta un deterioro de su situación, un 26,36% considera que podría mejorar y un 26,7% cree que se mantendrá sin cambios.
El relevamiento también analizó la relación entre ingresos y gastos mensuales. Allí se identificaron cuatro grupos: un 37,3% aseguró haber logrado ahorrar, un 31,6% indicó que no pudo cubrir sus gastos fijos, un 27,2% afirmó haber llegado con lo justo y un 3,8% reconoció haber recurrido al crédito para completar el mes.
La coexistencia de hogares que todavía pueden ahorrar con otros que no logran cubrir lo básico expone diferencias en la capacidad de consumo. Mientras algunos ajustan gastos considerados prescindibles, otros ya enfrentan dificultades para sostener su economía diaria.

Caída del consumo en algunos sectores
El informe también advirtió que algunos rubros comienzan a sentir con mayor fuerza la caída del consumo. Entre ellos aparecen el sector gastronómico y el de bebidas, donde se registra una baja marcada hacia la segunda mitad del mes, cuando disminuye el margen disponible para gastos no esenciales.
El relevamiento trazó así un panorama marcado por la reorganización de prioridades dentro de los hogares, con familias que priorizan cubrir necesidades básicas y ajustan hábitos de consumo en un contexto de incertidumbre económica.

Sé el primero en comentar