La profesional de Salud Mental del hospital de Cholila explicó que la demanda de atención se mantiene en crecimiento y detalló el trabajo que se realiza junto a instituciones de la comunidad para la detección y el abordaje del riesgo suicida.

La demanda de atención en salud mental en el hospital de Cholila se mantiene en crecimiento y actualmente existe una lista de espera para acceder a los turnos. La profesional del área, la psicóloga Leila Eldahuk, explicó que el escenario requiere establecer prioridades y fortalecer el trabajo conjunto con distintas instituciones de la comunidad.
La trabajadora comenzó a desempeñarse en el hospital en febrero y abrió su consultorio en abril, luego de haber realizado tareas en terreno vinculadas al incendio cercano a la localidad. Desde entonces, según explicó, la demanda no dejó de aumentar.
“Desde ese momento la demanda fue siempre creciendo y se mantuvo. Hay mucha demanda y por ahora estoy trabajando con lista de espera, que quizás no es el mejor método, pero la realidad es que es el que encontré, quizás para darle respuesta a todos, aunque a veces implica paciencia, porque no se puede atender a todos al mismo tiempo”, señaló la profesional de la Salud Mental.
La atención establece determinadas prioridades. En ese sentido, explicó que actualmente se prioriza a menores de edad y personas de la tercera edad, aunque también se contemplan situaciones de angustia que requieren una respuesta inmediata. “Las prioridades por el momento son menores de edad y tercera edad, pero también hay situaciones quizás de angustia desbordantes que hay que darle cierta prioridad en el momento”, indicó Eldahuk.
Una mesa interinstitucional para abordar las problemáticas
El trabajo de prevención en salud mental también se desarrolla desde una mesa de abordaje que comenzó a funcionar a partir de la emergencia por los incendios. Inicialmente, el espacio tuvo como objetivo acompañar a las personas damnificadas y luego modificó su enfoque.
“A finales de enero comenzó, se armó una mesa de abordaje municipal en base a la emergencia ígnea que estuvo funcionando con ese objetivo hasta finales de marzo, más o menos, con el objetivo, digamos, de acompañar a los damnificados por el incendio”, explicó.
Con el paso de los meses, la mesa se transformó en un espacio de abordaje sociocomunitario, orientado principalmente a la prevención de las distintas problemáticas que atraviesa la comunidad de Cholila. Allí participan representantes de diferentes instituciones y áreas.
“Ahora es una mesa de abordaje sociocomunitario que el objetivo principal es la prevención en cuanto a las diferentes problemáticas que está atravesando Cholila en este momento. Damos respuesta o intentamos en realidad dar respuesta a las necesidades que van surgiendo y se dan en un contexto de interdisciplinaridad”, sostuvo.
El espacio articula el trabajo de la policía comunitaria, con la cartera de Desarrollo Social, trabajadoras comunitarias de salud en terreno, el Servicio de Protección de Derechos y el área de Salud Mental, entre otras áreas. Dentro de las problemáticas abordadas también surgió el riesgo suicida y la necesidad de fortalecer las herramientas en la detección.

Prevención, detección y abordaje del riesgo suicida
La profesional explicó que la evaluación del riesgo suicida forma parte de las consultas y que, cuando se identifica una situación que requiere atención, se trabaja de manera inmediata con el entorno de la persona.
“Principalmente acá en consultorio yo a casi todos les hago la evaluación de riesgo suicida, pero bueno, después los diferentes actores también de las instituciones, la idea es que cualquier cambio de comportamiento o algo importante que ellos vean me los puedan comunicar y se hace una evaluación para ver el riesgo en el momento”, detalló.
Además de la atención en consultorio, se vienen desarrollando charlas de prevención en escuelas secundarias. La primera se realizó en abril en la Escuela Agrotécnica y se analiza repetirla con integrantes de distintas instituciones, entre ellas de Policía y Bomberos Voluntarios.
El objetivo es brindar herramientas para la detección temprana, de modo que quienes forman parte de las instituciones puedan reconocer factores de riesgo, factores mantenedores y factores protectores. “Lo importante en esa charla es, al menos y en lo que se está trabajando ahora, que ellos puedan identificar factores de riesgo, factores mantenedores o también los que se consideran factores protectores en cada una de las personas”, explicó.
Hablar sobre suicidio como herramienta de prevención
Uno de los puntos trabajados en las charlas está relacionado con un mito frecuente: la idea de que hablar sobre el suicidio puede incentivar estas conductas. La profesional remarcó que, por el contrario, generar espacios para hablar permite detectar situaciones y acompañar a quienes atraviesan pensamientos de este tipo.
“En realidad mientras más se hable: mejor. Porque las personas que quizá lo estén pensando no lo pueden compartir con nadie”, afirmó la psicóloga desde el Hospital local.
En ese sentido, destacó la importancia de que familiares, integrantes de instituciones y personas cercanas puedan generar espacios de escucha. “Saber que alguien que les pregunte, que les da el lugar para hablar de lo que les está pasando, de lo qué están pensando. Bueno, no sólo da herramientas y ayuda un montón, sino que alivia a la persona a saber que tienen con quién compartirlo”, señaló.


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