Pingüinos, cormoranes y gaviotas aparecieron en un tramo del paseo costero. Todavía no se determinaron las causas de las muertes ni existe evidencia que permita vincularlas con los recientes varamientos de ballenas en Chubut.

La aparición de más de 20 aves marinas muertas en Puerto Madryn generó preocupación entre vecinos que recorrían el paseo costero durante la mañana de este martes. Los ejemplares fueron encontrados entre el Parador Cero Uno y el sector de Praia, donde personas que transitaban por la zona registraron la situación y enviaron imágenes.
Entre las especies identificadas hay pingüinos, cormoranes y gaviotas. Los cuerpos presentaban distintos estados de descomposición, una característica que indica que las muertes podrían haberse producido en diferentes momentos. Hasta el momento, no se estableció qué provocó los decesos.
El hallazgo se suma a la preocupación por la aparición de ballenas y ballenatos muertos en aguas patagónicas. Sin embargo, no hay información que confirme una relación entre ambos episodios.
Qué se sabe sobre las causas de las muertes
La presencia de distintas especies sin vida en un mismo sector costero plantea interrogantes sobre las circunstancias en las que murieron los animales. Para determinar el origen de los decesos será necesario analizar su estado, identificar posibles lesiones y establecer si presentan signos de enfermedades u otras alteraciones.
Según la información difundida, científicos y autoridades ambientales analizan posibles explicaciones sanitarias y ecológicas. Por ahora, no se precisaron los organismos que intervienen específicamente en la investigación de las aves ni se comunicaron resultados de estudios que permitan determinar las causas.
En paralelo, continúa el seguimiento sanitario de los varamientos de ballenas en Chubut, con tareas coordinadas entre la Red de Fauna Costera, el Plan de Monitoreo Sanitario de la Ballena Franca Austral, la Secretaría de Ambiente, el Ministerio de Turismo y los municipios de Puerto Madryn y Puerto Pirámides.
Los especialistas realizan necropsias y toman muestras de los cetáceos para efectuar estudios científicos y microbiológicos. También está previsto avanzar con el muestreo de agua y moluscos de los golfos Nuevo y San José, con el objetivo de evaluar posibles factores ambientales y sanitarios.

Bacteria y marea roja, entre las hipótesis sobre las ballenas
Una de las líneas de investigación sobre la mortandad de cetáceos busca determinar si los casos recientes comparten una causa con episodios anteriores. En análisis realizados previamente a ballenatos se detectó la bacteria Erysipelothrix rhusiopathiae, asociada a cuadros de septicemia.
Sin embargo, los ejemplares adultos examinados recientemente no presentan, por ahora, indicios preliminares que permitan vincularlos con ese mismo cuadro bacteriano. Los estudios de laboratorio deberán determinar si existe un patrón sanitario común o si las muertes responden a causas diferentes.
Otra hipótesis bajo análisis contempla una posible relación con las toxinas producidas por floraciones de microalgas nocivas, un fenómeno conocido como marea roja. Algunas de estas floraciones pueden generar sustancias tóxicas que ingresan en la cadena alimentaria y afectan a organismos marinos.
Por ese motivo, los análisis de agua y moluscos de los golfos Nuevo y San José podrían aportar información para evaluar esa posibilidad. No obstante, todavía no se puede atribuir la mortandad de ballenas a la marea roja sin resultados específicos que confirmen la presencia de toxinas y permitan relacionarlas con los decesos.

Qué hacer ante la presencia de animales marinos muertos
Mientras avanzan las investigaciones, las tareas de vigilancia, inspección y retiro de restos de animales deben realizarse bajo los protocolos correspondientes. Estos procedimientos buscan prevenir posibles riesgos sanitarios y permitir que los especialistas obtengan la información necesaria.
Ante la presencia de pingüinos, cormoranes, gaviotas, ballenas u otros animales marinos muertos, se recomienda no tocarlos ni manipularlos, mantener alejados a niños y mascotas y dar aviso a las autoridades ambientales o municipales.
También es importante respetar los perímetros delimitados durante los operativos y evitar acercarse a los ejemplares mientras se realizan las tareas de evaluación y retiro.
Por ahora, las causas de la muerte de las aves encontradas en Puerto Madryn continúan sin determinarse. Los resultados de los estudios sanitarios y ambientales serán fundamentales para establecer si se trata de un episodio aislado o si existe algún factor común con otros casos registrados en la costa de Chubut.

Sé el primero en comentar