Mientras el oficialismo logró frenar una sesión opositora y sostuvo el DNU 70/2023, la Quinta Marcha Federal Universitaria reunió reclamos por la educación pública, la discapacidad, las jubilaciones y la soberanía. La represión durante la movilización volvió a poner en discusión la respuesta del Gobierno ante las protestas sociales.

El Gobierno consiguió frenar una sesión opositora en la Cámara de Diputados, pero la jornada dejó otro escenario de conflicto en las calles. El oficialismo logró sostener el DNU 70/2023, la Quinta Marcha Federal Universitaria convocó a una multitud en defensa de la educación pública y sumó reclamos de distintos sectores afectados por las políticas nacionales. La movilización estuvo atravesada por un operativo represivo que se extendió durante horas y obligó a terminar anticipadamente el acto central.
La sesión opositora no reunió los 129 diputados necesarios para abrir el recinto. La ausencia de legisladores que responden a gobernadores con diálogo con la Casa Rosada resultó determinante.
Sin embargo, la falta de quórum no despejó las dudas sobre la reforma política y la suspensión de las PASO. El oficialismo todavía no tiene asegurados los votos en el Senado ni definió una fecha para el tratamiento del proyecto. Mientras algunos dirigentes libertarios se mostraron confiados, otros advirtieron que el resultado de una sesión no garantiza el desenlace de la siguiente.

La marcha universitaria amplió los reclamos sociales
La movilización universitaria trascendió la defensa del sistema educativo y reunió demandas vinculadas con la discapacidad, los jubilados, el endeudamiento de las familias, la soberanía y la Ley de Tierras. En el escenario tuvieron participación representantes de distintos sectores, entre ellos el Centro de Excombatientes de las Islas Malvinas (CECIM) de La Plata, que mantiene sus cuestionamientos a los cambios vinculados con la legislación sobre tierras.
El reclamo central estuvo relacionado con el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada por el Congreso y respaldada por fallos judiciales que, según los organizadores, el Poder Ejecutivo no acató. La convocatoria reunió tanto a organizaciones gremiales y estudiantiles como a personas que se sumaron por fuera de las estructuras institucionales.
El documento conjunto del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), la Federación Universitaria Argentina (FUA) y organizaciones gremiales docentes y no docentes cuestionó la conducta del Gobierno nacional frente a las leyes y las decisiones judiciales. “El incumplimiento sistemático del gobierno nacional de las leyes con las que no acuerda y de las medidas judiciales que lo obligan a efectivizarlas es la expresión de su voluntad de gobernar por decretos de necesidad y urgencia, reemplazando las funciones legislativas que son propias del Congreso de la Nación”, advirtió el texto.
Durante el acto, el rector de la Universidad de Buenos Aires, Ricardo Gelpi, agradeció la participación de quienes se movilizaron. “Es emocionante ver a tantas personas apoyando a las universidades nacionales, defendiendo nuestro futuro y el de todas y todos los argentinos”, expresó al tomar la palabra.

La represión atravesó el cierre de la marcha
El cierre quedó a cargo de Joaquín Carvalho, representante de la FUA, quien se dirigió a los manifestantes mientras continuaba el operativo. “Compañeros, vamos a terminar este acto con los gases, con esta represión, pero le decimos al Presidente que él va a terminar su mandato y se va a ir de la Casa Rosada, pero la universidad pública va a seguir existiendo, y nosotros vamos a dejar la vida para defender el derecho de cada quien para definir su futuro. Están en contra de la democracia, y nosotros somos la democracia, somos la universidad pública”, expresó.
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, defendió el accionar de las fuerzas de seguridad y sostuvo que la intervención estuvo dirigida contra quienes protagonizaron hechos violentos. Sin embargo, durante la movilización también hubo manifestantes que se expresaban pacíficamente y fueron alcanzados por la represión.
El Gobierno busca apoyo político mientras crece la tensión
El oficialismo considera que el respaldo de los gobernadores será determinante para reunir los votos que necesita en el Congreso. No obstante, las diferencias entre las posiciones de los bloques legislativos y las dudas sobre el apoyo de algunos representantes provinciales mantienen abierta la negociación por la suspensión de las PASO.
La jornada dejó así dos escenarios simultáneos: una victoria parlamentaria del Gobierno al impedir el quórum opositor y una movilización universitaria que amplió su alcance hacia otros reclamos sociales, en medio de la represión. Mientras el oficialismo busca consolidar sus acuerdos políticos, la defensa de la educación pública y el cumplimiento de las leyes continúan en el centro de la disputa.

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