
En Epuyén y El Hoyo comenzaron a entregar las primeras casas a familias que lo perdieron todo durante los incendios. La reconstrucción avanza con mano de obra local y acompañamiento estatal.
A pocos meses de los incendios que afectaron a la región cordillerana, familias de la zona comienzan a recibir respuestas concretas. En localidades como Epuyén y El Hoyo, este fin de semana se realizó la entrega de las primeras viviendas destinadas a quienes sufrieron pérdidas totales.
El fuego no solo provocó la destrucción de casas, sino también la pérdida de años de trabajo y pertenencias. Muchas familias quedaron sin hogar en cuestión de horas, en uno de los episodios más críticos que atravesó la zona en el último tiempo.
Desde el inicio de la emergencia, se planteó un acompañamiento sostenido a las personas afectadas. “Estuvimos ahí desde el primer día y asumimos un compromiso claro: no dejarlos solos. Estar, acompañar y reconstruir”, señalaron desde el espacio que impulsa la iniciativa.
Las viviendas entregadas fueron construidas con mano de obra local, en un proceso que también buscó generar trabajo en la región mientras se avanzaba en la respuesta habitacional.
Primeras soluciones habitacionales tras los incendios
La entrega de estas casas marca el inicio de una etapa clave para las familias afectadas, que comienzan a reconstruir su vida cotidiana. Se trata de las primeras unidades finalizadas dentro de un plan más amplio.
“Este fin de semana entregamos las primeras viviendas a familias de Epuyén y El Hoyo, construidas con mano de obra local, para que puedan volver a empezar”, indicaron en relación al avance de las obras.
En medio de la emergencia, también se destacó la respuesta de la comunidad. Vecinos y organizaciones participaron activamente en tareas de asistencia y acompañamiento.
“Porque en medio del dolor también vimos algo que define a nuestra gente: la fuerza para levantarse, incluso cuando todo parecía perdido”, expresaron.
Reconstrucción y acompañamiento a las familias
Las nuevas viviendas representan una instancia inicial dentro del proceso de reconstrucción. Si bien no reemplazan lo perdido, permiten retomar una rutina y proyectar hacia adelante.
“Estas casas no borran lo que pasó, pero sí marcan un nuevo comienzo”, señalaron sobre el impacto que tiene la entrega para las familias.
El compromiso de acompañamiento continuará en los próximos meses, con el objetivo de alcanzar a todos los afectados por los incendios en la región. “Y vamos a seguir estando, acompañando a cada familia en este camino. Porque en Chubut, la palabra se cumple”, concluyeron.

Sé el primero en comentar