
El gobernador de Río Negro cuestionó la falta de respuestas del Gobierno Nacional, defendió el gasto eficiente sin recortes en áreas sensibles y destacó el papel estratégico de la Patagonia en la producción energética.
El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, analizó la situación actual de la provincia y cuestionó duramente la relación con el Gobierno Nacional. “Es el peor momento en la etapa democrática”, explicó el gobernador en cuanto al vínculo entre Buenos Aires y el interior del país.
Según Weretilneck, desde el gobierno central “no entienden ni se preocupan por entender lo que pasa en el interior”, lo que genera una situación de aislamiento para las provincias. El gobernador indicó que, frente a este contexto, los problemas de los rionegrinos deben resolverse “con nuestras empresas, nuestros municipios y con el Gobierno de Río Negro”.
Si bien reconoció que existe diálogo con algunos ministros nacionales, remarcó que no se logran soluciones concretas ante problemáticas como “el mal estado de las rutas nacionales y la caída de la coparticipación”, dos temas centrales para la provincia. La falta de respuestas ha generado preocupación en el Ejecutivo rionegrino.
“La motosierra acá implicar cerrar un hospital”
Consultado sobre la posibilidad de aplicar un ajuste en la provincia como propone la Nación, Weretilneck fue contundente: “La motosierra acá implica cerrar un hospital y eso no puede ocurrir nunca”. Aclaró que las provincias no son responsables del déficit público ni de la inflación, y que trasladar ese tipo de medidas a los territorios provinciales es inviable.
Sin embargo, el gobernador explicó que sí se está trabajando en la eficiencia del gasto. En este sentido, destacó que se avanzó en el control de asistencia del personal estatal, logrando reducir el ausentismo y generar un ahorro de “casi 7 mil millones de pesos en siete meses”.
También señaló avances en la gestión de compras en el área de salud. “Estamos haciendo una compra planificada y ordenada de medicamentos, lo que nos ha permitido ahorrar un 30% en los costos”, detalló Weretilneck. En su visión, estos esfuerzos apuntan a sostener el funcionamiento del Estado sin recurrir a recortes que afecten servicios esenciales.
El mandatario insistió en que la provincia seguirá administrando con responsabilidad, pero sin resignar derechos básicos de la población. “La eficiencia en el gasto público es fundamental en momentos de crisis económica”, subrayó.

La Patagonia como motor energético
Otro de los temas abordados fue el rol estratégico de la región patagónica en la matriz energética nacional. Weretilneck enumeró cifras que reflejan el peso de la Patagonia en este campo: “produce el 98% del gas de Argentina, el 97% del petróleo, el 19% de la energía hidroeléctrica y el 60% de la energía eléctrica eólica”.
“Siempre la vimos pasar y ahora se trabajará esa energía acá”, aseguró el gobernador, al referirse al tratamiento del petróleo de Vaca Muerta en la misma Patagonia. “Este es un momento histórico para la Patagonia y Río Negro”, agregó.
Weretilneck consideró que con esta medida “se está saldando una deuda histórica” con la región, ya que por primera vez parte de la producción energética se procesará localmente, generando empleo y desarrollo en la zona.
Expectativas ante un nuevo escenario
Según el mandatario provincial, este avance representa una oportunidad concreta para los rionegrinos. “Estamos frente a una nueva etapa, con posibilidades reales de crecimiento”, sostuvo, aunque no dejó de remarcar que será necesario continuar reclamando una mayor presencia y compromiso del Estado Nacional.
“Los rionegrinos no podemos esperar soluciones que no llegan. Tenemos que resolverlas nosotros mismos”, concluyó Weretilneck.
Fuente: Canal 10

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