
El resultado electoral en la provincia de Buenos Aires y la incertidumbre sobre el modelo económico nacional generan dudas en los mercados financieros. La falta de dólares, el déficit en la balanza de pagos y la intervención cambiaria configuran un escenario de vulnerabilidad.
La relación entre las elecciones legislativas en la provincia de Buenos Aires y la economía nacional no es directa, pero sí significativa. “Parece directa pero no es directa la relación, si lo pensás se eligieron legisladores para la provincia de Buenos Aires, no para la Nación”, explicó Juan Manuel Gispert del Centro de Economía Política (CEPA). Sin embargo, el modelo económico del gobierno nacional, basado en mantener el dólar planchado, generó una balanza de pagos deficitaria sostenida por endeudamiento. “Ahora, el gobierno se quedó sin nafta, no logra demostrarle al mercado que tiene los dólares suficientes para pagar a los acreedores”, agregó Gispert.
La falta de credibilidad en la gobernabilidad presidencial se traduce en una percepción de vulnerabilidad. “La afectación tiene que ver con que el modelo es muy frágil, es vulnerable”, sostuvo el economista. El problema central no radica en los comicios, sino en las expectativas. “La expectativa no asegura que se pueda sostener el modelo cambiario”, advirtió.
Los mercados financieros no responden a ideologías, sino a garantías de pago. “No es que no quieren que gane el peronismo, pero sí no quieren quedarse sin cobrar”, señaló Gispert. El último resultado electoral expuso la fragilidad del modelo, generando dudas entre los acreedores. “Los mercados dudan que puedan cobrar, por lo que estos acreedores se retiran”, explicó.
Dólares, cosecha y flotación intervenida
El gobierno absorbe pesos mediante bancos y fondos de inversión, ofreciendo altas tasas de interés. Sin embargo, “ante una devaluación, ya no cierra la operación”, indicó Gispert. Este período del año es complejo en materia de ingreso de divisas, ya que finalizó la cosecha gruesa y el sector energético no logra compensar.
La desconfianza en las tasas en pesos impulsa la compra de dólares, lo que desestabiliza la flotación cambiaria. “Ya no flota porque el gobierno está interviniendo dentro de la banda”, afirmó. La intervención oficial contradice las expectativas del mercado y del FMI. “El gobierno vende dólares, cuando el mercado y el acuerdo con el FMI esperan que el gobierno compre”, detalló Gispert.
La estrategia oficial buscaba llegar a las elecciones con baja inflación, priorizando una política antiinflacionaria. “Fue una obsesión, la de bajar la inflación, que está teniendo un costo demasiado alto”, expresó. El dólar planchado y el techo a las paritarias del 2% lograron contener la inflación temporalmente, pero afectaron el consumo y la liquidez. “No hay variable que termine positiva en este gobierno”, concluyó.
Impacto electoral y confianza en el modelo
El desempeño electoral de Javier Milei también entra en análisis. “Más allá de que mostró bastante pragmatismo en el ejercicio del poder, se muestra muy ciego en su política”, observó Gispert. La diferencia de 13 puntos en las elecciones no se explica solo por el relato, sino por el malestar económico. “Quiere decir que la gente no está contenta con la economía”, afirmó.
De cara a octubre, se proyecta una posible mejora en la performance electoral, aunque con reservas. “Es probable que mejore su performance en octubre, no sabemos pero es probable”, dijo Gispert. Sin embargo, advirtió que “no creo que vaya a ser suficiente para perder la desconfianza que están teniendo en el modelo los mercados”.

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