
Luis Sepúlveda, referente del Área de Salud Ambiental del Hospital de El Bolsón, brindó una serie de pautas para la prevención del hantavirus en la región andina patagónica. Destacó que se trata de una enfermedad zoonótica transmitida por el roedor colilargo y que presenta una alta tasa de letalidad.
Desde el área de Salud Ambiental del Hospital de El Bolsón, el médico veterinario Luis Sepúlveda, recordó que “el hantavirus es una enfermedad zoonótica que se transmite de un roedor, en este caso el colilargo, hacia las personas”. Indicó que se trata de una enfermedad endémica de la zona andina patagónica y advirtió sobre la peligrosidad de la cepa local: “tiene una alta tasa de letalidad del 50%, es decir, de dos personas que enferman, una muere”.
El especialista subrayó que no existe una estacionalidad marcada en la aparición de casos, sino que el riesgo está directamente relacionado con las actividades humanas. Sepúlveda indicó que “la mayor cantidad de casos por estadística que tenemos en la comarca andina se da en zonas rurales y realizando tareas dentro de galpones”.
Actividades de riesgo y medidas preventivas
Sepúlveda puntualizó que, con la llegada de la primavera, aumentan las actividades que pueden implicar riesgos, como ingresar a depósitos o galpones cerrados. Recomendó ventilar durante al menos 30 a 40 minutos antes de entrar y utilizar barbijo N95. Además, señaló que “el virus se transmite por la materia fecal o la orina del roedor”.
También mencionó la recolección de hongos del ciprés como una práctica común en la región. “Hay que colocarse de espaldas al viento, no recolectar hongos roídos y, en lo posible, usar guantes y barbijo”.
Actividades recreativas y acampe
El referente aclaró que el turismo o las caminatas no suelen ser factores de riesgo directo. Sin embargo, alertó que el peligro aparece cuando las personas salen de senderos habilitados o ingresan a refugios abandonados. “El riesgo se presenta cuando uno se mete en un matorral sin ventilación o en un refugio sin luz solar”.
En el caso de acampar, aconsejó elegir lugares despejados, no dejar restos de comida durante la noche y guardar los alimentos en recipientes herméticos. “Los roedores se manejan de noche y van a buscar alimento”. explicó el especialista desde el Hospital de El Bolsón.

Síntomas y consulta médica
Respecto de los síntomas, Sepúlveda explicó que el hantavirus puede tardar hasta 45 días en manifestarse. “Empieza con un síndrome gripal: dolor de cuerpo, fiebre, dolor de cabeza, decaimiento”. En caso de haber realizado alguna actividad de riesgo, es fundamental informar al médico.
Advirtió que el personal de salud puede no tener presente esta enfermedad si no se menciona la actividad previa: “Eso despierta la alarma al sistema de salud para pensar en hanta”.
Limpieza y control ambiental
Finalmente, destacó que el virus puede eliminarse fácilmente con higiene y desinfección. “Este virus es muy sensible a los desinfectantes, a la lavandina, al detergente y a la luz solar”, comentó el médico veterinario.
El especialista insistió en la importancia del orden y la limpieza en los alrededores de viviendas y galpones, ya que el colilargo habita en zonas boscosas y no en áreas urbanas. “Uno tiene que aceptar que si invade el ambiente del roedor, tiene que saber convivir”, reflexionó Sepúlveda desde el Hospital de El Bolsón.

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