Racismo, identidad y fútbol: Sergio Levinsky analiza por qué una selección no representa a todo un pueblo

El periodista, escritor y sociólogo argentino reflexionó sobre cómo el fútbol se convierte en un espacio donde se proyectan prejuicios, estereotipos e identidades nacionales. Desde una mirada sociológica, advirtió sobre los riesgos de generalizar conductas y explicó por qué este deporte desborda el ámbito deportivo para transformarse en un fenómeno cultural y político.

La identidad nacional, el racismo, los prejuicios y el fútbol forman parte de una trama que excede los 90 minutos de un partido. Para el periodista, escritor y sociólogo Sergio Levinsky, especialista en sociología del deporte y geopolítica, los grandes torneos internacionales ponen en evidencia cómo las pasiones deportivas suelen trasladarse a la construcción de imágenes sobre pueblos enteros.

Recién llegado de Estados Unidos y de cubrir el Mundial, Levinsky sostuvo que este tipo de competencias potencia mecanismos de simplificación que terminan deformando la realidad. “Cuando se traslada lo que es un partido de fútbol o lo que es un acontecimiento, como una final de un Mundial, a un colectivo total, ahí empieza el gran problema”, señaló Levinsky.

El sociólogo explicó que las generalizaciones aparecen desde el lenguaje cotidiano. “Cuando se empieza a hablar de ‘los argentinos’, ‘los españoles’, ‘los israelíes’, ‘los palestinos’, es muy complejo, porque dentro de cada pueblo hay una enorme cantidad de diversidades. Cuando se habla en plural ya se empieza a exagerar y a deformar una realidad”, afirmó.

En ese sentido, remarcó que una selección de fútbol representa únicamente a un equipo y no a la totalidad de una sociedad. Para Levinsky, atribuir características colectivas a partir de la conducta de un grupo reducido constituye uno de los principales errores que se reproducen alrededor del deporte.

Del juego a la construcción de estereotipos

Durante la entrevista recordó cómo, tras la última final mundialista, parte de la prensa española instaló una imagen de los argentinos asociada a la violencia. Sin embargo, consideró que esa lectura omitió otros comportamientos ocurridos durante la competencia y terminó reforzando estereotipos nacionales. “El gran problema es cuando por esos once jugadores se dice ‘los argentinos son de tal manera’. No. Es un tema del fútbol, del deporte, de una manera de competir. Cuando eso se traslada a lo global aparecen las generalizaciones”, explicó Levinsky.

También analizó algunos rasgos de la competencia deportiva argentina y reconoció que existe una forma de disputar los partidos que muchas veces lleva al límite las situaciones. “Tenemos un carácter muy competitivo. Jugamos hasta el límite y a veces se pasa. Hay una intolerancia a la derrota, pero eso no significa que todos los argentinos sean iguales”, sostuvo.

Como ejemplo histórico recordó similitudes entre la final disputada recientemente y el Mundial de Italia 1990, aunque insistió en que cada plantel responde a contextos diferentes y no puede utilizarse para definir la identidad de un país entero.

El fútbol como fenómeno social y las redes sociales

Para Levinsky, el fútbol dejó hace tiempo de ser únicamente un deporte. “Se convirtió en otra cosa, en un fenómeno muchísimo más arrollador”, expresó, al tiempo que comparó algunos rituales futbolísticos con prácticas propias de las religiones, como el sentido de pertenencia, la fe colectiva o la simbología que rodea a los estadios y los grandes torneos.

Desde esa perspectiva explicó que la intensidad emocional favorece interpretaciones exageradas y facilita que las redes sociales amplifiquen cualquier lectura. “Las redes sociales multiplican la ilusión y también las interpretaciones. Dan lugar a cualquier tipo de explicación y muchas veces se viralizan afirmaciones que no tienen ninguna base”, indicó.

El periodista también señaló que el fenómeno futbolístico suele hacer olvidar procesos históricos más amplios. Recordó que durante distintos momentos del siglo XX existieron vínculos de solidaridad entre Argentina y España que hoy quedan relegados frente a las discusiones surgidas por un partido. Para él, la memoria histórica ofrece una mirada más compleja que la simplificación impulsada por las pasiones deportivas.

Finalmente, Levinsky volvió sobre la idea que atravesó toda la conversación: “El problema aparece cuando decimos ‘los argentinos’ y no hablamos de un grupo de personas que actuó de determinada manera en un contexto particular. Ahí empiezan las deformaciones y los prejuicios”, concluyó el especialista.

Avatar photoPor Ada Augelloaaugello@infochucao.com

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