El último Boletín Epidemiológico Nacional registró 28.932 casos de sífilis en la población general, frente a los 15.922 del período previo. También aumentaron los diagnósticos en embarazadas y los casos de sífilis congénita en recién nacidos.

El último Boletín Epidemiológico Nacional confirmó un aumento de los casos de sífilis en Argentina, que pasaron de 15.922 a 28.932 en la población general. La tendencia también se registró entre las embarazadas, donde los diagnósticos subieron de 5.089 a 6.545, mientras que la sífilis congénita alcanzó los 542 casos en recién nacidos.
El reporte epidemiológico también mostró un incremento de las hepatitis virales. Los casos de Hepatitis A pasaron de 34 a 58; los de Hepatitis B, de 339 a 384; los de Hepatitis C, de 681 a 758; y los de Hepatitis E, de 3 a 10.
Ante este escenario, profesionales de la salud remarcaron la necesidad de fortalecer los controles durante el embarazo. La médica infectóloga del Hospital Subzonal Especializado Andrés Ísola de Puerto Madryn, Laura Aman, MP 2208, analizó el impacto de la situación y la dinámica epidemiológica observada en los consultorios.
Sífilis: la población joven y el riesgo de transmisión durante el embarazo
De acuerdo con los datos analizados por los equipos de salud locales, la circulación del Treponema pallidum se intensificó en adultos jóvenes. La situación también plantea riesgos durante la gestación por la posibilidad de transmisión vertical, de la madre al hijo.
La infectóloga Laura Aman remarcó la necesidad de implementar medidas de prevención que no se limiten a la mujer gestante, sino que también incluyan a su entorno afectivo directo.
La detección de la infección durante el embarazo permite aplicar tratamientos para erradicar la bacteria y evitar consecuencias en el feto. El abordaje incluye un esquema terapéutico basado en penicilina para interrumpir la transmisión vertical.
Cuando el diagnóstico se realiza de manera tardía o en fechas próximas al parto, el recién nacido debe ser estudiado, recibir la medicación correspondiente y mantener un seguimiento pediátrico durante los primeros doce meses de vida.
De la desaparición de la lesión al control anual para detectar la sífilis
La sífilis es una infección de transmisión sexual que puede contagiarse mediante relaciones sexuales orales, vaginales o anales sin protección. También puede transmitirse de la madre al hijo durante el embarazo.
En su etapa primaria, puede manifestarse mediante una lesión conocida como chancro, con aspecto de llaga o úlcera en la zona genital y, en algunos casos, en la cavidad oral. La lesión puede desaparecer espontáneamente sin dejar cicatriz.
Esta desaparición puede generar una percepción de curación, aunque la bacteria continúa activa en el organismo y puede seguir transmitiéndose durante los contactos sexuales. Si la infección no recibe tratamiento, puede avanzar a una etapa secundaria con manchas en la piel y lesiones en el área genital, muchas veces sin fiebre u otros malestares generales.
Frente a estas manifestaciones, que pueden ser asintomáticas o intermitentes, la infectóloga del Hospital Andrés Ísola de Puerto Madryn enfatizó la necesidad de incorporar el testeo serológico de sífilis en los controles clínicos anuales de la población general, del mismo modo en que se promueve el tamizaje de VIH.

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