El CONICET descubrió una “llave maestra” que podría frenar el dengue, el Zika y la fiebre amarilla

Un equipo de investigadores argentinos identificó una estructura que comparten estos virus y logró bloquear su mecanismo de replicación con una molécula que no generó toxicidad en células humanas durante los ensayos de laboratorio.

EL CONICET Y EL FRENO AL ZIKA, DENGUE Y FIEBRE AMARILLA.
25 agosto, 2026 portal infochucao INTERÉS GENERAL

Un equipo de investigadores del CONICET, liderado por la viróloga Andrea Gamarnik, logró identificar un mecanismo que comparten los virus del dengue, el Zika y la fiebre amarilla. El trabajo fue realizado en el Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Buenos Aires, dependiente del Leloir-CONICET, y publicado en la revista internacional PLOS Pathogens.

La investigación partió de un cambio de enfoque respecto del abordaje individual de estas enfermedades. En lugar de estudiar las diferencias entre los patógenos, los científicos buscaron una vulnerabilidad común que pudiera ser utilizada para frenar su multiplicación dentro de las células.

Así identificaron una estructura presente en el ARN de estos virus denominada SLA (Stem Loop A). Según el estudio, esta estructura funciona como un mecanismo necesario para que los virus puedan reproducirse dentro de las células.

El equipo comprobó además que esta pieza es intercambiable entre distintos virus. A través de técnicas de ingeniería genética, los investigadores reemplazaron el mecanismo correspondiente al virus del dengue por el del virus de la fiebre amarilla y observaron que el virus modificado continuó replicándose.

La estructura que podría permitir un tratamiento contra varios virus

El resultado permitió confirmar que los integrantes de la familia de los Orthoflavivirus utilizan la misma maquinaria para reproducirse. A partir de este hallazgo, los investigadores avanzaron en la búsqueda de compuestos capaces de bloquear esa estructura viral.

En los ensayos de laboratorio identificaron la molécula DMA-177, que logró unirse a la estructura viral y detener el mecanismo de replicación. De acuerdo con los resultados proporcionados, el compuesto frenó la infección de manera eficaz y no generó toxicidad en las células humanas utilizadas en las pruebas.

El hallazgo plantea la posibilidad de desarrollar en el futuro tratamientos antivirales de amplio espectro, en lugar de medicamentos destinados a actuar sobre un único virus. La estructura compartida por estos patógenos sería el punto sobre el cual podría actuar una misma estrategia terapéutica.

De esta manera, el trabajo del equipo argentino abre una línea de investigación basada en una vulnerabilidad molecular común entre el dengue, el Zika y la fiebre amarilla, tres enfermedades transmitidas por mosquitos.

Un nuevo enfoque para combatir las infecciones

La identificación de la SLA como una pieza necesaria para la replicación permitió avanzar desde el conocimiento de la estructura viral hacia la búsqueda de una molécula capaz de bloquearla. La prueba con DMA-177 mostró en laboratorio que es posible intervenir sobre ese mecanismo sin generar toxicidad en las células humanas analizadas.

El descubrimiento podría servir como punto de partida para el desarrollo de un medicamento capaz de actuar contra diferentes infecciones producidas por virus de la familia de los Orthoflavivirus.

La investigación fue liderada por Andrea Gamarnik en el Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Buenos Aires, del sistema Leloir-CONICET, y sus resultados fueron publicados en PLOS Pathogens.

El trabajo representa un avance en la búsqueda de herramientas para enfrentar enfermedades como el dengue, el Zika y la fiebre amarilla, a partir de un mecanismo molecular que estos virus necesitan para multiplicarse.

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