El Municipio trabaja con una chipeadora industrial para procesar restos de poda y convertirlos en mulching y material para compost. La iniciativa busca reducir el material combustible y avanzar en la erradicación de las quemas en la zona urbana.

El Municipio de El Hoyo lleva adelante un plan de gestión de podas que contempla el chipeado de material vegetal con el objetivo de reducir la presencia de material combustible antes de la temporada estival. Así lo explicó Pablo Ponce, coordinador de Ambiente y Espacios Verdes de la localidad.
La actividad forma parte de un plan integral de medio ambiente y, en esta etapa, tiene como prioridad a las instituciones públicas. Actualmente, los trabajos se realizan en el jardín maternal de la localidad, mientras que entre abril y julio el municipio intervino en distintos barrios.
Ponce explicó que el municipio cuenta con una chipeadora industrial y personal capacitado para realizar las tareas. El material obtenido durante el proceso es trasladado a una cancha de secado ubicada en un espacio municipal del barrio Valle del Pirque.
Qué hacer con el material de poda
El material permanece allí para completar un proceso de secado y luego ser utilizado como mulching en parques y espacios verdes. Según explicó Ponce, este material no funciona como abono, pero permite engrosar el suelo y utilizarse como cobertura para las raíces de los rosales y del arbolado público manteniendo la temperatura del suelo.
Además, una parte del material más pequeño se destina al compostaje. “Al mulching se lo agrega como para agregarle fermentación, temperatura, sí, para muchas cosas”, explicó Ponce durante la entrevista.
El funcionario señaló que el municipio espera incorporar próximamente dos chipeadoras más, destinadas a las zonas rurales. Allí el objetivo será procesar material vegetal y forestal para obtener un producto más fino que pueda ser incorporado directamente al suelo por los pequeños horticultores.

El objetivo: reducir las quemas
La maquinaria disponible en la zona urbana permite procesar ramas de hasta aproximadamente 10 centímetros de diámetro. En cambio, especies exóticas como la murra o la mosqueta requieren otro tipo de triturado, para el cual se prevé utilizar las nuevas máquinas.
Ponce remarcó que la iniciativa busca instalar una alternativa a la quema de restos vegetales. “El mensaje es este, ir por el camino del chipeado industrial, del chipeado más hogareño, del triturado, del compost, del mulching, y ir erradicando de a poquito la quema”, sostuvo.
Desde el área de Ambiente señalaron que la comunidad está aceptando el proceso y que, pese a las limitaciones de recursos humanos, el municipio continúa recepcionando material. Ponce aseguró que en la zona urbana prácticamente se erradicó la quema, lo que, según indicó, permitió mejorar la calidad del aire.
Control del vertedero y reciclado
Durante la entrevista también se abordó el funcionamiento del vertedero municipal. Ponce aclaró que actualmente se realiza un proceso de control y que no se está llevando adelante un saneamiento del espacio. “Hay mucha diferencia entre control y saneamiento”, explicó el coordinador de Ambiente y Espacios Verdes. En ese sentido, señaló que el saneamiento implicaría el traslado inmediato del vertedero y el inicio de tareas para remediar el espacio.
Como parte del control, el municipio trabaja en la separación del material forestal, la reducción de residuos antrópicos y el reciclado. También se encuentran funcionando ecopuntos en las zonas urbanas, mientras que el municipio apunta a los principales generadores de materiales reciclables como cartón, plástico y vidrio.
Ponce sostuvo que el proceso de chipeado todavía no alcanza para responder a toda la demanda, pero remarcó que se trata de una línea de trabajo que continuará. “Este es el camino, el proceso que iniciamos hoy con un pasito de chipeado para ir erradicando de a poquito lo que está culturalmente arraigado, que es la quema”, afirmó.


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