Prevención del hantavirus: claves y cuidados para la recolección de hongos y el acondicionamiento turístico

Con la llegada de la temporada de recolección de morillas y las tareas de mantenimiento del afuera, el Área de Salud Ambiental del Hospital de El Bolsón detalló recomendaciones clave para evitar el contagio del hantavirus en hongos silvestres, galpones y servicios turísticos.

El Hospital de El Bolsón reitera cuidados para la prevención del hantavirus en temporada de recolección de hongos.
5 octubre, 2026 Ada Augello INTERÉS GENERAL

La época propicia para la cosecha de hongos silvestres moviliza a numerosos vecinos de la zona comarcal, tanto por consumo personal como por oportunidad laboral. Ante este escenario, es fundamental mantener hábitos de prevención para reducir los riesgos sanitarios vinculados al hantavirus.

El médico veterinario Gabriel Talmon, referente del Área de Salud Ambiental del Hospital de El Bolsón, detalló las medidas de protección y los elementos de seguridad recomendados para realizar estas prácticas de manera resguardada en el entorno natural.

“En esta época la verdad que ocurren muchas actividades a la vez, y bueno, acorde a las distintas actividades que también hay en la comarca andina, y una de esas, sí es la recolección tradicional que se hace de hongos, tanto de ciprés en esta época o de pino en abril-mayo”, explicó Talmon.

Para la recolección en campo abierto, el uso de calzado cerrado e indumentaria adecuada resulta indispensable. Además, se sugiere la utilización de guantes de látex combinados con guantes de trabajo pesados para proteger las manos del contacto directo y evitar roturas con la vegetación.

Medidas de protección en el campo y uso del barbijo

Aunque el uso del barbijo N95 es siempre la recomendación de protección respiratoria, en espacios abiertos existen factores climáticos que colaboran con la seguridad ambiental. La ventilación natural, la luz ultravioleta y los altos niveles de humedad reducen sensiblemente la posibilidad de levantar polvillo.

“Acá hay una ventaja que nos da la naturaleza también en este tipo de hongos, en el hongo del ciprés que se está juntando, que se da en esta época y en esta época hay mucha humedad, por suerte. Entonces, al remover algo para cortar el hongo, hay tanta humedad que la verdad que hay muy poca aerosolización, digamos, no hay polvillo”, destacó el profesional veterinario.

En caso de no disponer de barbijo durante la labor en el bosque, se recomienda adoptar posturas estratégicas frente al viento. Ubicarte de espaldas a la brisa permite que cualquier polvillo que se levante al remover el suelo sea desplazado hacia adelante, evitando su aspiración.

Asimismo, los protocolos oficiales señalan la importancia de no oler los hongos recolectados y realizar un lavado frecuente de manos al finalizar las tareas. Se aconseja utilizar canastos de mimbre o malla para permitir la dispersión de esporas, evitando las bolsas plásticas y cerradas.

El peligro en espacios cerrados y la limpieza de galpones

El riesgo de contagio aumenta en ambientes cerrados como galpones, depósitos o estructuras de acopio. En esta época, las personas suelen ingresar a estos recintos para retirar herramientas de jardinería, desmalezadoras o insumos acumulados.

“El barbijo sí lo indicamos siempre en otra de las actividades que estamos haciendo en esta época, que es cuando ingresamos a los galpones. En esta época no solamente se dan las recolecciones de hongos, sino que en esta época estamos ingresando a galpones a buscar las herramientas para jardinería, desmanezadora”, advirtió Talmon.

A diferencia del exterior, las estructuras cerradas carecen de corrientes de aire y radiación solar. Esta falta de ventilación facilita la acumulación de materia orgánica o polvillo contaminado si existió presencia de roedores durante los meses fríos.

“Ahí puede ser más riesgoso, entonces, la ventilación y el uso del barbijo, ahí sí, ahí ya no tengo la chance de ponerme de espalda al viento, porque en el galpón no voy a tener un viento constante que me proteja”, enfatizó el especialista en Salud Ambiental.

Prevención articulada con el sector turístico

En esta época del año, las acciones preventivas también se dirigen hacia los prestadores turísticos a través de la Secretaría de Turismo municipal. El objetivo es que los establecimientos preparen sus instalaciones para ofrecer un entorno resguardado a los visitantes.

Las pautas distribuidas para el acondicionamiento de cabañas, campings, refugios de montaña y servicios de excursiones se dividen en dos ejes principales: la protección del personal que realiza las tareas de mantenimiento y las medidas operativas para garantizar una estadía segura.

Para el trabajo en depósitos e infraestructura turística, se debe ventilar el espacio abriendo puertas y ventanas antes de ingresar. El equipamiento básico incluye barbijo N95, antiparras y guantes. Está prohibido barrer en seco o sopletear con aire sin desinfectar previamente con alcohol al 70% o agua con lavandina.

El peligro abarca además la manipulación de fardos de pasto o alimentos almacenados en el suelo. “Estamos sacando también el último fardo, la gente que acopia fardo o la forma que acopie el alimento para los animales también lo estuvo dando durante todo el año, ya van quedando los últimos, están sobre el piso, y bueno, ahí estoy removiendo también esos fardos, esa paja, y ahí sí es mucho más riesgoso”, concluyó Talmon.

Avatar photoPor Ada Augelloaaugello@infochucao.com

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