Bariloche: lo estafaron con la promesa de un premio, le sacaron un préstamo y la Justicia condenó al banco

Un empleado público de Bariloche sufrió una estafa bancaria después de que delincuentes accedieran a su cuenta, contrataran un crédito a su nombre y transfirieran el dinero. La Justicia declaró nulo el préstamo y ordenó devolver los importes descontados, con intereses, además de aplicar una sanción por daño punitivo.

Una estafa bancaria en Bariloche terminó con una condena contra el Banco Patagonia
13 octubre, 2026 portal infochucao BARILOCHE

Un empleado público de Bariloche fue víctima de una estafa bancaria que comenzó con una llamada telefónica en la que le prometieron un premio a su hijo. Los delincuentes consiguieron acceder a su cuenta del Banco Patagonia, solicitar un préstamo personal y transferir el dinero a terceros. Aunque el hombre denunció lo ocurrido, las cuotas del crédito comenzaron a descontarse de su cuenta.

El caso llegó al fuero Civil, donde la Justicia analizó las condiciones en las que se había concretado la operación y la seguridad de los sistemas bancarios. El fallo declaró nulo el préstamo y responsabilizó a la entidad por las fallas que permitieron que terceros contrataran el crédito sin autorización del titular.

Cómo comenzó la estafa bancaria en Bariloche

La maniobra se inició cuando el hijo del damnificado recibió una llamada de personas que decían representar a YPF. Le comunicaron que había ganado un premio y le solicitaron una cuenta bancaria para depositarle el dinero. Como no tenía una propia, recurrió a la de su padre, quien cobraba su salario a través del Banco Patagonia.

Ambos acudieron a una sucursal de la entidad, ubicada sobre la calle Moreno de Bariloche, y siguieron las instrucciones de quienes se presentaban como responsables del premio. Durante ese intercambio, los estafadores obtuvieron información personal y bancaria que les permitió ingresar a la cuenta.

Poco después, el hombre advirtió que su cuenta estaba bloqueada. Se comunicó con el banco para denunciar lo sucedido y solicitar la cancelación de sus tarjetas. Sin embargo, luego recibió un correo electrónico que le informaba sobre la creación de un usuario de banca electrónica que nunca había autorizado.

Al día siguiente, regresó a la sucursal y descubrió que habían contratado un préstamo personal a su nombre. El dinero ingresó a su cuenta y luego fue transferido mediante dos operaciones de $100.000 cada una a cuentas de la billetera virtual Prexcard.

La postura del banco y las fallas de seguridad

El Banco Patagonia inició una investigación interna y solicitó el bloqueo de las cuentas receptoras, además de la devolución del dinero. No obstante, no consiguió recuperarlo. Mientras tanto, el cliente comenzó a sufrir descuentos vinculados con un crédito cuya contratación desconocía.

Ante esa situación, presentó una demanda por daños y perjuicios. La entidad bancaria rechazó su responsabilidad y sostuvo que el propio cliente había facilitado sus claves personales a los delincuentes. Según su argumento, sin esos datos no habría sido posible contratar el préstamo y los sistemas de seguridad no podían impedir una operación cuando el titular entregaba información confidencial a terceros.

La pericia informática incorporada a la causa aportó un elemento central para resolver el conflicto. El informe determinó que, al momento de la estafa, el sistema del Banco Patagonia permitía solicitar préstamos personales por canales digitales sin exigir un segundo factor de autenticación.

De acuerdo con ese análisis, para contratar el crédito bastaba con ingresar el usuario y la contraseña. No era necesario utilizar un token ni una tarjeta de coordenadas para confirmar la solicitud.

Qué determinó la Justicia y qué deberá devolver el banco

El juez consideró que esa modalidad no ofrecía las garantías necesarias para proteger a los clientes. Señaló que las entidades financieras deben contar con mecanismos para detectar operaciones sospechosas, verificar la identidad de quienes solicitan créditos y advertir movimientos que no coincidan con el comportamiento habitual de una cuenta.

En la sentencia, el magistrado sostuvo que la obligación de seguridad del banco no desaparece porque una persona haya sido engañada para entregar información bancaria.

De esta manera, rechazó el planteo de la entidad, que pretendía trasladar al cliente toda la responsabilidad por la maniobra. El fallo reconoció el derecho del damnificado a recuperar el dinero que le habían descontado de su cuenta, con los intereses correspondientes, y admitió una sanción por daño punitivo por el incumplimiento de las obligaciones de seguridad.

Para fundamentar esa sanción, el juez tuvo en cuenta la existencia de otros reclamos judiciales por estafas similares contra clientes del Banco Patagonia. La sentencia corresponde a una decisión de primera instancia y no está firme, ya que puede ser apelada.

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