Tras los casos registrados en Bariloche y El Bolsón, Marcelo Mandri, referente de la Red Argentina de Suicidología, advirtió sobre el aumento de las cifras y destacó la importancia de reconocer los pedidos de ayuda, fortalecer la atención en salud mental y promover la prevención en todos los ámbitos.

Los recientes casos de muertes de jóvenes en Bariloche y El Bolsón mantienen en agenda la problemática del suicidio en la Comarca Andina. En este contexto, Marcelo Mandri, referente de la Red Argentina de Suicidología, explicó cuáles son las señales que pueden advertir sobre una situación de riesgo y por qué resulta necesario involucrar a la comunidad en las tareas de prevención.
Durante una entrevista, Mandri sostuvo que las cifras muestran una tendencia en aumento, tanto en Argentina como en otros países. Sin embargo, aclaró que también mejoraron los mecanismos de registro y recopilación de datos, lo que influye en las estadísticas disponibles.
“Sí, con respecto a las cifras, efectivamente, lamentablemente, los casos van en ascenso, no solamente en Argentina, sino en el mundo”, afirmó el referente. También recordó que la Ley Nacional de Prevención del Suicidio fue aprobada en 2015 y que, a partir de entonces, comenzaron a establecerse registros específicos de estas situaciones.
En relación con la posibilidad de detectar señales de alerta, Mandri señaló que los pedidos de ayuda pueden expresarse de distintas maneras y no siempre resultan evidentes para quienes rodean a una persona que atraviesa una crisis.
Cómo reconocer las señales y acompañar a quien necesita ayuda
“Todas las personas que intentaron quitarse la vida o se quitaron la vida lo manifestaron de manera explícita o implícita, a veces lo hacen directamente de manera verbal, otras veces los dejan ver a través de sus actos”, explicó Mandri. En ese sentido, remarcó que es importante prestar atención a las expresiones de desesperanza o a las manifestaciones de una persona que siente que no tiene motivos para continuar.
El especialista advirtió que no hay que interpretar esas expresiones como una búsqueda caprichosa de atención. Por el contrario, sostuvo que pueden constituir una forma de pedir ayuda y que resulta fundamental acompañar a la persona para que pueda acceder a asistencia especializada.
Mandri recomendó acudir a las guardias de los hospitales públicos o a los centros de salud que cuentan con atención en salud mental. Si la persona no puede acercarse por sus propios medios, sugirió pedir ayuda a alguien de confianza o comunicarse con el servicio de emergencias a través del 911.
También aclaró que el desconocimiento de las señales no convierte automáticamente a familiares y amigos en responsables de lo ocurrido. El objetivo, explicó, es que estas situaciones permitan ampliar la información disponible y fortalecer las herramientas comunitarias para actuar a tiempo.
El suicidio es multicausal y requiere un abordaje integral
Otro de los puntos que destacó el referente es que el suicidio no puede explicarse a partir de un único hecho o circunstancia. Una separación, la pérdida del trabajo u otra situación difícil pueden actuar como factores desencadenantes, pero no permiten establecer por sí solos las causas de una muerte.
“La problemática del suicidio es multicausal, hay muchas causas que hacen que una persona piense en el suicidio como alternativa para dejar de salir de la situación o de padecer lo que está padeciendo”, sostuvo Mandri. Por eso, insistió en la necesidad de evitar las explicaciones simplistas y de comprender que pueden intervenir múltiples factores.
El referente también hizo hincapié en la importancia de comunicar estos hechos de manera responsable. Recomendó no difundir supuestos motivos, no romantizar el suicidio ni brindar detalles sobre los métodos utilizados. En cambio, planteó que es necesario ofrecer información sobre prevención y recursos de asistencia.
“Una de las herramientas más importantes para la prevención del suicidio es el conocimiento, el conocimiento básico comunitario”, afirmó. Según explicó, contar con información permite reconocer señales, acompañar a quienes atraviesan momentos difíciles y facilitar el acceso a la atención antes de que se produzca una situación de mayor riesgo.
Qué acciones de prevención se desarrollan en Río Negro
Mandri indicó que en Río Negro se están llevando adelante capacitaciones destinadas a distintos organismos y equipos de trabajo. Entre ellos mencionó a la Policía provincial, el sistema de emergencias 911, el Instituto de Asistencia a Presos y Liberados y el Ministerio de Desarrollo, además de próximas instancias vinculadas al observatorio provincial.
Sobre este último organismo, explicó que funciona en el marco de la Ley provincial 5840 y que sus integrantes trabajan ad honorem. La iniciativa busca reunir profesionales de distintas disciplinas para abordar la problemática y comenzar a diseñar estrategias de intervención.
El referente reconoció que todavía queda mucho por hacer y sostuvo que la prevención no puede recaer exclusivamente en los equipos de salud mental. “La intervención comunitaria de la sociedad es importantísima para que el sistema de salud pueda ser efectivo”, señaló, al plantear que las instituciones y la comunidad deben trabajar de manera coordinada.
Finalmente, Mandri pidió que la problemática se mantenga en la agenda pública y que las instituciones asuman un compromiso sostenido. La prevención, remarcó, requiere capacitación, información accesible, acompañamiento y una respuesta conjunta frente a las situaciones de sufrimiento emocional.
Dónde pedir ayuda: si vos o alguien cercano está atravesando una crisis emocional, podés acudir a una guardia de salud mental o a un centro de salud. También está disponible la Línea Nacional de Orientación en Salud Mental: 0800-999-0091. Ante una emergencia, llamá al 911.

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