Un estudio de la Asociación Civil Acercar reveló un incremento del 8,2% en el costo de vida durante el último trimestre. Calculan que hacia fin de año el monto necesario para superar la línea de pobreza podría superar los 2 millones de pesos.

La Asociación Civil Acercar presentó los resultados de su último relevamiento de precios en la Comarca Andina, donde monitoreó un volumen aproximado de 500 productos en distintos comercios y supermercados. El equipo, integrado por unas 15 personas, recolectó los datos locales aplicando la metodología oficial para determinar la evolución del costo de vida en la zona.
Entre los meses de junio y septiembre se registró un aumento del 8,2% en la canasta básica comarcal. Con estas cifras, en septiembre una familia de cuatro personas precisó cerca de $1.800.000 para no quedar bajo la línea de pobreza, mientras que la línea de indigencia se ubicó en $800.000 para cubrir las necesidades elementales de alimentación.
Estas mediciones parten del supuesto de que el hogar no deba afrontar un gasto habitacional. “Todos estos indicadores no contemplan el costo del alquiler”, advirtió Guido Claro, integrante de la Asociación Civil Acercar. En la región, los valores de los arrendamientos parten de un piso estimado en $500.000, monto que debe adicionarse a los ingresos requeridos para el sostenimiento familiar.
El análisis territorial expone las limitaciones de las mediciones estandarizadas ante los gastos específicos de la zona. “Hay que tener en cuenta que todas estas cosas quedan por afuera, los costos médicos, atención, alquiler, distintos costos extra que tienen que ver con la vida acá en la Comarca, las distancias, el transporte, la calefacción”, señaló Claro.
Variación de precios y comportamiento del mercado local
Al analizar la evolución de los productos entre junio y diciembre, los valores de las carnes mostraron mayor estabilidad, con un ajuste promedio de $800 en los cortes de la canasta. En contraste, alimentos de consumo masivo registraron subas destacadas en el cálculo individual por persona: la papa subió casi $7.000 y la leche en polvo cerca de $3.500, mientras que el pan tuvo una disminución entre junio y noviembre.
Al ponderar las variaciones de todos los insumos, la suba promedio derivó en el 8,2% trimestral. Esto implicó que la suma requerida por una familia tipo para no caer en la pobreza aumentara cerca de $200.000 en comparación con el registro de junio, en un escenario atravesado por la inestabilidad del empleo derivado de dos temporadas turísticas consecutivas sin actividad en la región.
Las particularidades del territorio condicionan el costo de vida respecto a los centros urbanos más grandes. La dispersión geográfica entre las jurisdicciones de Río Negro y Chubut, el precio de los fletes por el aumento del combustible y la falta de gas natural en sectores no urbanos —que obliga al uso de leña o garrafas— encarecen los gastos cotidianos de los vecinos.
El trabajo de campo de la organización comenzó en 2022 y lleva cinco años de mediciones periódicas. “Nosotros intentamos replicar la metodología oficial del INDEC”, explicó Claro, al referir al diseño de la muestra que busca reflejar la realidad económica de las localidades comarcales frente a las estimaciones genéricas diseñadas para la Patagonia.
Proyecciones económicas para el cierre del año
En relación con el comportamiento previo del índice, la entidad había informado un incremento del 6% en el trimestre de marzo a junio. Con la aceleración registrada al 8% entre junio y septiembre, la tendencia muestra una constante en los ritmos de aumento para los bienes de consumo de la región.
Frente a la evolución de estas variables, la proyección hacia el cierre de 2026 prevé un comportamiento similar. “Si hablamos de línea de pobreza, no me sorprendería que para diciembre una familia de 4 personas, la línea de pobreza esté por arriba de los 2 millones de pesos”, sostuvo el integrante de la asociación civil.
Para la elaboración de estos índices, la agrupación contó con el apoyo inicial del Observatorio del Territorio y el Desarrollo Regional de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco. Dicha institución educativa elabora sus propias mediciones de canasta básica alimentaria e indigencia en las ciudades de la zona costera.
Las mediciones nacionales para la Patagonia suelen apoyarse en relevamientos originados en el Gran Buenos Aires que luego se proyectan a las provincias del sur. Por el contrario, la iniciativa comarcal busca generar información pública primaria basada en la observación directa sobre el terreno.
Acceso a la información y canales de consulta
Los datos históricos reunidos por la organización civil están disponibles para ser consultados por instituciones, familias y la comunidad en general. “Esta información que hacemos desde Acercar, con estos relevamientos, es información pública, está a disposición para quienes necesiten usarla”, ratificó Claro desde Acercar.
Los informes sobre el costo de vida y los indicadores socioeconómicos locales pueden consultarse de manera libre a través del sitio web asociacioncivilacercar.org o en la red social Instagram mediante la cuenta @AC.Acercar.

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