
Una madre de Lago Puelo, identificada como A.E.C. para resguardar la identidad de su hijo menor, denunció públicamente que un desconocido fotografió en reiteradas ocasiones a su hijo de 12 años sin su consentimiento cuando este volvía a casa desde la escuela. Pese a haber realizado la denuncia policial, hasta el momento no ha obtenido respuestas efectivas, lo que ha generado preocupación en la comunidad.
Un seguimiento inquietante
El menor comenzó a notar la presencia de un hombre que lo observaba de manera insistente en distintos puntos del pueblo. En un principio, lo veía con frecuencia en una garita de colectivo cerca de su escuela, pero no le dio mayor importancia. Sin embargo, la situación se tornó preocupante cuando el niño advirtió que el desconocido, quien usaba lentes oscuros, comenzó a seguirlo.
Días después, mientras el niño se dirigía a su casa acompañado de su hermano menor, un hombre estacionado en moto le tomó varias fotografías. Asustado, intentó taparse el rostro con un cartón que llevaba su hermano. A partir de ese momento, el niño contó lo sucedido a su madre, quien trató de tranquilizarlo, pensando que podía tratarse de un malentendido.
Sin embargo, la situación se agravó cuando, semanas después, el menor vio nuevamente al mismo hombre, esta vez dentro de un vehículo junto a otra persona. Ambos lo observaban fijamente y volvieron a tomarle fotos. En esta oportunidad, el niño logró identificar que uno de ellos tenía una cicatriz en la nariz y que el celular con el que tomaban las imágenes tenía una funda con el logo de Boca Juniors.
Una denuncia sin respuestas
Ante el temor de que su hijo estuviera en peligro, la madre decidió acudir a la comisaría para radicar la denuncia. Sin embargo, según su testimonio, en un primer momento le indicaron que no había personal disponible para tomar su declaración y le pidieron que regresara al día siguiente.
Cuando finalmente logró hacer la denuncia, le informaron que investigarían el caso. Días después, un oficial le aseguró que se habían acercado al lugar donde el niño había visto al sospechoso, pero que la única persona identificada en el sitio era un trabajador de la construcción que no coincidía con la descripción dada por el menor.
El seguimiento policial se limitó a acompañar al niño durante un día en su recorrido habitual, sin detectar ninguna actividad sospechosa. Finalmente, semanas después, la familia fue notificada de que la causa quedaba archivada porque “no había delito”.
Preocupación en la comunidad
A pesar del cierre del caso, la madre sostiene que la situación fue real y teme que existan otros niños en la localidad que hayan pasado por episodios similares sin que sus familias lo sepan.
Desde que ocurrió el hecho, el niño dejó de movilizarse solo y sus rutinas cambiaron drásticamente. Su familia tomó la decisión de comprarle un celular para que pudiera comunicarse en caso de emergencia, aunque el temor y la incertidumbre siguen presentes.
La madre hace un llamado a las autoridades para que se tomen medidas preventivas que resguarden la seguridad de los niños y niñas de Lago Puelo y que se refuercen los controles para evitar que hechos similares puedan repetirse.

Hola podrian enseñarle sobre motos al chico asi sabe identificar el modelo y quizas hasta la patente… si comparten mas datos podemos darle la palisa q necesita el fotografo ese