Alquileres en Río Negro: inquilinos destinan hasta el 85% de su salario y el mercado no se regula

En un contexto de caída del consumo y aumento de la canasta básica, inquilinos de Río Negro advierten que el costo de acceder a una vivienda en ciudades como Bariloche supera ampliamente los ingresos familiares. “El mercado no se autorreguló”, señaló Capobianco, entrevistado para este informe desde Inquilinos Agrupados.

La situación habitacional en Río Negro vuelve a quedar en el centro del debate. Con una canasta básica en aumento y un contexto económico que presiona sobre los salarios, los inquilinos atraviesan un escenario que describen como “complejo” y marcado por la imposibilidad de sostener alquileres que absorben gran parte del ingreso mensual. Según Nahuel Capobianco, integrante de Inquilinos Agrupados, “los alquileres están muy altos y comprometen un porcentaje muy alto de lo que es el salario del trabajador”.

En la provincia, el impacto supera ampliamente los registros de otros distritos. “Estamos en la provincia de Río Negro entre un 75 y un 85 por ciento del salario del trabajador va destinado a lo que es el alquiler. Y después tenemos que vivir con el 15 por ciento”, explicó. La comparación con Buenos Aires marca la diferencia: allí el gasto oscila entre el 35% y el 45%, también elevado, pero muy por debajo de la realidad rionegrina.

Uno de los puntos más críticos se observa en San Carlos de Bariloche, donde el valor de un alquiler “decente” supera los $750.000 para departamentos pequeños. “Un alquiler decente no baja de los 750 mil pesos. Dos ambientes, un monoambiente grande”, sostuvo Capobianco. Para una familia, el monto se eleva todavía más: “De ahí estamos hablando de arriba de un millón, un millón doscientos mil pesos”.

Este escenario obliga a contar con dos salarios altos por hogar. “No con changas no se resuelve. Tienen que ser dos salarios importantes dentro de la familia para cubrir el alquiler y la canasta por otro lado”, agregó.

Alta demanda, poca oferta y regreso de los alquileres temporales

La presión sobre los inquilinos se profundiza por la estructura del mercado inmobiliario local. Bariloche mantiene una alta demanda y una oferta limitada, afectada en gran parte por la orientación turística de muchas propiedades. “Tenés muchas propiedades destinadas al turismo y pocas al alquiler permanente”, señaló Capobianco.

A eso se suma el retorno de contratos semi-permanentes, una práctica que había desaparecido con la antigua ley de alquileres. “Eso había desaparecido y volvió a aparecer ahora”, indicó. Estos contratos, que van de marzo a junio y de septiembre a diciembre, obligan a mudanzas frecuentes y generan inestabilidad habitacional.

Aunque la oferta de alquiler permanente creció tras la derogación de la ley, los precios no bajaron. “El mercado no se autorreguló. Aumentó la oferta, la demanda se mantiene, pero el problema es que no bajaron los precios”, afirmó Capobianco. Los valores se sostienen en niveles que no reflejan el incremento de propiedades disponibles.

Incluso cuando un monoambiente valía $700.000 en 2021 —equivalente al 70% de un salario promedio—, hoy esa relación continúa igual: “Hoy vale lo mismo. Sigue valiendo el 70% de los salarios, habiendo muchísimas más propiedades”.

El rol del lobby inmobiliario y los costos de ingresar a una vivienda

Luego de la eliminación de la ley de alquileres, muchas propiedades volvieron al mercado, en un movimiento que Capobianco atribuyó directamente a presiones sectoriales. “Se derogó la ley de alquileres y aparecieron un montón de propiedades en alquiler. Eso es lobby”, sostuvo. Según explicó, las inmobiliarias evitaban contratos permanentes porque no les convenían las condiciones anteriores.

Actualmente, volvió el cobro de comisiones inmobiliarias, pese a que en Río Negro no corresponde cargarlas al inquilino. “Hoy volvieron a cobrar las comisiones inmobiliarias, que en Río Negro siguen siendo ilegales”, advirtió. Existen fallos judiciales que sostienen que quien contrata a la inmobiliaria es el propietario, no el inquilino.

Los costos de ingreso a una vivienda son cada vez más altos. “A veces dan hasta cuotas para pagar y el inquilino debe afrontar el mes de depósito, el pago de la comisión, además del mes en curso”, detalló. En Bariloche, acceder a un monoambiente puede requerir entre cuatro y cinco millones de pesos iniciales. “Un chico que salió de la secundaria necesita un capital de entre 4 y 5 millones de pesos para poder meterse adentro de un departamento vacío”, afirmó.

Impacto en profesionales y en el sistema de salud

La situación afecta también a profesionales con amplia formación. “Sé casos de profesionales con maestrías, con doctorados, que trabajan en el CONICET y que no pueden sostener un alquiler”, señaló Capobianco. Esta problemática repercute especialmente en el ámbito sanitario.

Hoy Bariloche se quedó sin profesionales médicos”, advirtió, y explicó que muchas especialidades tienen cartillas muy acotadas porque los sueldos no alcanzan para cubrir un alquiler.Los médicos no pueden pagar alquileres, no pueden traer médicos de otro lado porque el sueldo no les alcanza”, aseguró. La falta de pediatras y otras especialidades ya configura una crisis en el sistema de salud local.

En El Bolsón la situación es similar, pese a contar con el hospital regional más grande de la zona. La presión sobre la ciudad de Bariloche también se traslada a la atención de pacientes de toda la provincia.

Al cierre, Capobianco sintetizó el problema con una frase contundente: “El mercado no se autorreguló y nuevamente quien termina sufriendo esta falta de orden de los mercados es el salariado”.

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