
El integrante del Seminario Desde la Raíz realizó una gira de 18 días por distintos estados de Estados Unidos, donde brindó capacitaciones y participó de actividades vinculadas con la danza. Fue recibido por la Embajada Argentina en Washington y el proyecto fue declarado de interés provincial cultural y turístico en Río Negro.
Andrés Escurra, integrante del Seminario Desde la Raíz, fue reconocido por la Embajada Argentina en Washington luego de participar de distintas actividades durante una gira de 18 días por Estados Unidos. El proyecto también fue declarado de interés provincial cultural y turístico por la Legislatura de Río Negro.
“La verdad que estamos muy contentos, ya es la tercera vez que vamos a Estados Unidos a hacer este tipo de capacitaciones”, contó Escurra. En esta oportunidad, el recorrido incluyó actividades en el estado de Nueva York, Virginia, Washington, Maryland, Denver, Colorado y Utah.
En Washington, el grupo fue recibido por la Embajada Argentina y participó del Festival Argentino, donde Escurra realizó capacitaciones y bailó. Luego continuó el recorrido hacia Denver y finalmente Utah, donde también desarrolló actividades vinculadas con la danza.
Durante la estadía en Utah, Escurra trabajó junto a la Fundación Manos a la Obra, que desarrolla actividades con niños en Argentina y Estados Unidos. También tuvo la posibilidad de trabajar con la BYU, la universidad ubicada en Provo, donde proyectan un ciclo de clases para septiembre y mayo del próximo año.
Un seminario para acercarse al folclore
La propuesta que llevó Escurra a Estados Unidos fue el Seminario Desde la Raíz, pensado para personas que no necesariamente tienen conocimientos previos de folclore. “Es un seminario de una hora, una hora quince, donde bueno, terminamos todos bailando y hay que tener ganas más”, explicó.
Según relató, la propuesta comienza con movimientos sencillos y avanza hasta llegar al baile. “Lo denominé Desde la Raíz, porque bueno, arrancamos caminando y terminamos bailando más o menos”, señaló Escurra al explicar el formato del seminario.
La actividad tuvo una recepción que, según contó, permitió que la propuesta llegara a distintos grupos. En Nueva York trabajó en Queens y Manhattan, mientras que en Washington continuó con otras capacitaciones. En Utah destacó el vínculo generado con los grupos que participaron de las actividades.
“En Utah nos asombró la calidez de la gente, bueno, de los grupos, la verdad que increíble cómo nos atendieron, nos iban a buscar, nos llevaban, así que la verdad que recontentos por la experiencia y por dejar un poco de lo nuestro allá”, expresó Escurra.
El reconocimiento de la Embajada Argentina
El reconocimiento de la Embajada Argentina llegó luego de su participación en el Festival Argentino. Escurra contó que antes del festival había realizado el seminario y que integrantes de la Embajada participaron de la actividad.
“La gente de la embajada estuvo en el festival y antes de eso yo doy el seminario, les encantó, me invitaron al otro día y bueno, y al tiempito que me vine me llegó el reconocimiento de la embajada argentina por todo lo que había hecho”, relató.
A ese reconocimiento se sumó otro otorgado por la Fundación Manos a la Obra de Utah. Luego, el equipo de Carlos Valeri tomó conocimiento del trabajo realizado y se presentó la iniciativa ante la Legislatura de Río Negro, donde fue declarada de interés provincial cultural y turístico.
Una propuesta que busca recorrer el mundo
El trabajo también abrió nuevas posibilidades junto a la BYU. Escurra explicó que uno de los proyectos es armar un espectáculo con el ballet Living Legends, perteneciente a la universidad, para que pueda recorrer distintos lugares representando a Argentina con bailarines norteamericanos.
“Con ese espectáculo que vamos a armar ellos van a recorrer el mundo con el espectáculo representando a Argentina, pero todos chicos norteamericanos”, explicó.
Escurra también señaló que durante las actividades encontró puntos de contacto con expresiones culturales de otros países de Latinoamérica, especialmente a través de la cumbia. “En cierta forma cuando empezás a rascar un poquitito ahí te das cuenta que hay algo ahí abajo que en cierta forma nos une a todos”, sostuvo.
La gira también permitió comprobar la presencia de comunidades argentinas en los distintos lugares visitados. “Argentinos hay en todos lados, a todos los lugares donde he ido siempre hay argentinos”, afirmó Escurra, quien contó que en esas reuniones también aparecen comidas como choripanes y empanadas.
Con 41 años y más de tres décadas vinculadas a la danza, Escurra destacó el recorrido que lo llevó hasta estas experiencias. “Se ve que hemos sembrado bien para empezar a cosechar esto dentro del folclore”, expresó. Y planteó que la difusión de este tipo de experiencias puede servir como referencia para quienes comienzan a transitar el camino de la danza: “Saber que en algún momento se va a poder hacer lo que uno sueñe, con trabajo llega”.

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