Cannabis medicinal en Lago Puelo: cómo funciona el consejo consultivo y la división municipal que impulsa el acceso seguro

La experiencia local articula organización comunitaria y gestión estatal, en un contexto donde crece la demanda de acceso seguro a tratamientos. Desde el consejo consultivo remarcan que “el objeto primario que dice la ley 27.350 es que el Estado debería resolver el acceso a la salud y lo debía hacer de forma gratuita”, afirma Nain desde la División de Cannabis y Cáñamo Industrial.

El desarrollo del cannabis medicinal en Lago Puelo se estructura a partir de un proceso que comenzó con la creación del Consejo Consultivo y derivó en la conformación de una división específica dentro del municipio. La iniciativa se inscribe en el marco de la ley 27.350, que regula el uso medicinal del cannabis en Argentina.

Darío Sánchez, presidente del Consejo Consultivo, explicó que “el consejo consultivo es un organismo, una herramienta que se estaba construyendo en diferentes provincias del país en el contexto de la ley 27350”. En ese sentido, indicó que la normativa buscaba garantizar el acceso a la salud, aunque su implementación generó interpretaciones diversas.

En esa línea, señaló que “el objeto primario que dice la ley 27350 es que el Estado debería resolver garantizando el acceso a la salud y lo debía hacer de forma gratuita”. A partir de ese escenario, en Lago Puelo se avanzó en la conformación de una asociación civil sin fines de lucro para trabajar en el tema.

El proceso incluyó instancias de investigación local. Sánchez detalló que “comenzamos a investigar el rubro en Lago Puelo y la comarca y descubrimos que es una especie de California, está lleno de cultivadores”, en referencia al desarrollo de la actividad en la región.

De la organización comunitaria a la estructura estatal

El trabajo inicial derivó en la consolidación de un espacio formal. Según explicó Yolanda Nain, responsable de la División de Cannabis y Cáñamo Industrial de Lago Puelo, “hicimos como una junta promotora y de esta junta promotora terminamos consolidando por votación, tenemos libro de acta hace más de dos años”, lo que permitió establecer vínculos con organismos vinculados al cannabis en el país.

En paralelo, se avanzó en la implementación de herramientas previstas en la normativa local. “Leyendo la ordenanza dice que podemos construir el primer cultivo comunitario”, afirmó, y agregó que actualmente cuentan con ese espacio, además de granjas auditadas y habilitadas.

A partir de la ordenanza vigente, se creó la división municipal específica. Nain remarcó que “nos pusimos a construir, a formar este organismo que es la división de gestión de cannabis” y sostuvo que se trata de una experiencia inédita a nivel municipal.

Nain explicó que “creamos un órgano específico como para poder acompañar este tipo de iniciativa”, en respuesta a una demanda creciente vinculada al uso medicinal del cannabis.

Control, trazabilidad y acceso a la medicina

Uno de los ejes del trabajo es garantizar condiciones de acceso seguro. Nain indicó que “tratamos de garantizar siempre el acceso seguro a la medicina”, lo que incluye asesoramiento sobre permisos y registros.

En ese sentido, mencionó herramientas como el Reprocann y otras instancias legales. “Cuando hablamos acceso seguro hablamos de que la persona pueda tener su permiso correspondiente”, explicó, y agregó que también se recurre a recursos de amparo en determinados casos.

La trazabilidad es otro aspecto central. Nain detalló que “cuando hablamos por ahí de trazabilidad, vamos desde el minuto cero, desde la semilla”, incluyendo la selección genética y el seguimiento del proceso productivo.

Además, destacó el trabajo articulado con profesionales de la salud. “Hay muchos médicos que lo recomiendan pero no lo recetan, entonces nosotros hacemos un vínculo con algún tipo de médico”, señaló.

Usos terapéuticos y acompañamiento a pacientes

El uso del cannabis medicinal se vincula a distintos padecimientos. Según explicó el equipo, “por lo general pacientes con dolores crónicos es lo que nosotros laburamos, con cáncer, con VIH”, en base a la experiencia territorial.

También se observa su aplicación en tratamientos oncológicos. Nain indicó que “los pacientes oncológicos utilizan el aceite de cannabis luego de las quimioterapias y mejora la calidad de vida”, en relación a síntomas como dolor o malestar.

El abordaje contempla múltiples dimensiones. “Siempre está asociado lo emocional con lo espiritual y lo biológico”, explicó, en referencia al impacto integral de las enfermedades crónicas.

Desde el Consejo Consultivo, remarcaron que el enfoque no incluye fines recreativos ni comerciales. Nain sostuvo que “no es de uso recreativo lo que nosotros hacemos tampoco comercialización ni cualquier otro fin que no sea contemplado dentro de las normativas”.

Autocultivo, formación y contacto con la comunidad

Uno de los objetivos es fomentar la autonomía de los pacientes. Nain explicó que “siempre fomentamos el autocultivo que cada quien pueda hacer su medicina para sí mismo o para otro”, con acompañamiento técnico.

En esa línea, se desarrollan instancias de formación. “Nosotros enseñamos, hay un grupo de gente que son los que enseñan la parte de cultivo”, indicó, además del trabajo en la elaboración de aceites y cremas.

El seguimiento incluye evaluaciones del impacto en la vida cotidiana. “Nosotros nos ocupa bastante este tema de saber cómo la persona se siente en lo cotidiano, en el ámbito laboral, familiar”, explicó.

Para consultas o asesoramiento, los vecinos pueden comunicarse al 2945-914929 o al 2944-696553, correspondientes a la División y al Consejo Consultivo respectivamente.

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