Cierre de la Agencia de Investigación Científica y Tecnológica

El fin de semana se confirmó la clausura de la institución que gestionaba los Proyectos de Investigación Científica y Tecnológica (PICT). Universidades e investigadores advierten sobre el impacto en la producción de conocimiento. Desde el sindicato de la Universidad de Río Negro argumentaron su repudio.

La noticia del cierre de la Agencia de Investigación Científica y Tecnológica, responsable de los proyectos PICT, se conoció este fin de semana. Según se informó, la convocatoria 2022, que ya había sido adjudicada, quedó cancelada y la de 2023 directamente no se ejecutará. Esto implica que la investigación científica de base dependerá exclusivamente de los recursos propios de cada universidad.

En este nuevo esquema, las convocatorias se reducen a tres líneas prioritarias. Tal como se señaló, “Perdería una, agronegocio, la otra, y si no tenés vinculación con una startup, con un privado o con una empresa que con ese perfil de desarrollo científico no vas a poder acceder a ningún financiamiento”, explicó Hernán Andrade, integrante de la comisión directiva del SIDUNRN, en la secretaria de seguridad e higiene.

De esta manera, los proyectos que se sostendrán serán aquellos aplicables al desarrollo de empresas productivas ligadas al agronegocio, el extractivismo y la minería. El resto de las investigaciones quedará sin impulso desde el Ejecutivo Nacional.

Impacto en las universidades

El financiamiento que brindaba la agencia era uno de los pilares para el Sistema Científico Tecnológico. “Ese financiamiento hoy se pierde. Totalmente”, denunció Andrade. Las universidades, además de dictar clases, generan conocimiento a través de la investigación, por lo que la pérdida de esta fuente de apoyo afecta directamente a su funcionamiento.

La vanguardia del conocimiento está en la investigación. Entonces perder una pata de financiamiento en esa área es muy sensible para todo el sistema”, expresó el referente gremial universitario.

De esta manera, en diálogo con FM 105.5 de la Cordillera, Hernán Andrade, docente de la Universidad Nacional de Río Negro Sede Andina, sostuvo que la decisión “va en contramano de lo que sucede en el resto del mundo”. Agregó: “Cualquier país que quiera pasar de subdesarrollado a desarrollado, uno de los pilares es la investigación. Quitar la investigación es como pegarse un tiro en el pie”.

Restricciones en las áreas de investigación

El entrevistado explicó que el gobierno actual restringió las convocatorias a ciencias agrarias, minería y ciencias humanas vinculadas a la medicina. “Hay un montón de ciencias básicas, que son las que después se utilizan para desarrollos más complejos, pero necesitan siempre de este paso anterior”, expresó Andrade.

En el caso de institutos con perfil agroecológico, las líneas relacionadas con la ecología quedan marginadas si no están vinculadas directamente al agronegocio. “En un instituto tenés diez líneas de investigación, y tal vez solo tres o cuatro son las que acceden por perfil a ese tipo de financiamiento”, argumentó.

El cierre de la agencia se conoció el 4 de diciembre, y según Andrade, “no es inocente”, ya que responde a una política que promueve iniciativas de extractivismo y la modificación de la ley de glaciares, lo que limita la investigación en temas ambientales.

Financiamiento universitario y contexto nacional

El docente recordó que los proyectos adjudicados en 2022 nunca recibieron los fondos para su ejecución y que en 2023 no hubo novedades. Además, señaló que el Estado Nacional no cumple la ley de financiamiento universitario, lo que afecta las investigaciones, el funcionamiento institucional y los sueldos docentes.

La universidad pública ha resistido diversos embates en su historia y creo que estamos, tanto docentes como no docentes y estudiantes, decididos a sostener la importancia de la universidad pública gratuita y de calidad”, afirmó Andrade.

En la misma línea, se destacó que “estudiar es un acto revolucionario en estos días, tal vez más que nunca, y por eso es importante sostener la educación pública”, al aire de la 105.5.

Antecedentes históricos

Andrade recordó que la agencia había sido creada en los años 90, durante el gobierno de Carlos Menem, junto con la CONEAU, organismo de auditoría de carreras universitarias. “Eso se creó en los 90. Cosas que fueron positivas para el sistema. Pero bueno, esto es peor”, indicó el referente gremial y docente universitario.

El cierre de la institución marca un retroceso en el apoyo estatal a la investigación científica y tecnológica, dejando a las universidades y a los investigadores frente a un escenario de desfinanciamiento y reducción de áreas de estudio.

En definitiva, el desmantelamiento de la Agencia de Investigación Científica y Tecnológica implica la pérdida de una herramienta clave para el desarrollo del conocimiento en Argentina, afectando tanto a la investigación básica como aplicada y limitando el futuro de las universidades públicas.

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