La suba del petróleo por la guerra en Irán y Medio Oriente llevó a los combustibles en Argentina a acumular incrementos de hasta el 16-23%, mientras el precio internacional del crudo mantiene la presión sobre los surtidores.

La suba del petróleo impulsada por la guerra en Irán y Medio Oriente impactó sobre los precios de los combustibles en Argentina, que acumularon aumentos de entre 16% y 23%. En un escenario de traslado completo, la nafta súper podría alcanzar valores cercanos a los $1.926 por litro.
El mecanismo de contención aplicado por YPF, conocido como buffer, permitió amortiguar inicialmente el impacto de la suba internacional. Sin embargo, ese esquema finalizó en mayo de 2026, por lo que los precios locales quedaron más expuestos a la evolución del mercado internacional.
Actualmente, la cotización del petróleo Brent se mantiene en niveles elevados, entre USD 92 y USD 100. Ese escenario sostiene la presión sobre los precios de los combustibles y genera incertidumbre respecto de los próximos movimientos en los surtidores.
Qué puede pasar con los precios de los combustibles
Uno de los factores que incidirá en la evolución de los precios es la denominada cuenta compensadora. Durante el período de congelamiento se acumularon diferencias que no fueron trasladadas al consumidor, por lo que esa cuenta deberá equilibrarse.
Por este motivo, incluso si el precio internacional del crudo comienza a bajar, los combustibles no necesariamente descenderán de manera inmediata. Antes deberá compensarse la diferencia acumulada durante el período en que se contuvo el traslado de los valores internacionales.
Otro elemento que puede generar presión sobre los precios son los impuestos postergados. El Gobierno decidió aplazar incrementos impositivos hasta el 1° de octubre de 2026, por lo que su aplicación podría derivar en un nuevo ajuste tanto para la nafta como para el gasoil.
A esto se suma la evolución del conflicto en Medio Oriente. Mientras continúe la incertidumbre sobre la oferta de petróleo, se prevén nuevos ajustes graduales en los precios locales, con un posible impacto de hasta medio punto de inflación sobre el IPC.
La proyección para el petróleo
A largo plazo, la proyección planteada es que, una vez que se normalice la oferta, el precio del petróleo podría converger hacia un rango de entre USD 80 y USD 86.
Sin embargo, mientras persista el conflicto, el escenario para los combustibles en Argentina seguirá condicionado por la cotización internacional del crudo y por las diferencias acumuladas durante el período de contención.
De esta manera, la evolución de los precios en los próximos meses dependerá de tres factores centrales: la cotización del Brent, el equilibrio de la cuenta compensadora y la aplicación de los impuestos postergados.

Sé el primero en comentar