
Felisa Curamil, integrante del Parlamento Mapuche y del grupo de mujeres mapuche Witralein pu Zomo, habló sobre la situación de la comunidad Pulgar en Puerto Patriada y cuestionó las acusaciones judiciales y políticas que recaen sobre el pueblo mapuche.
La referente mapuche Felisa Curamil expresó su preocupación por las acusaciones que recaen sobre la comunidad Pulgar de Huentuquidel, en Puerto Patriada. En diálogo con FM 105.5 de la Cordillera, señaló: “Somos parte también del Parlamento Mapuche de acá del Río Negro, pero sabemos que la cuestión mapuche no tiene fronteras ni provincias”, afirmó Curamil.
La dirigente explicó que las mujeres cumplen un rol central en la defensa de los territorios: “La mayoría de las que resisten y defienden los territorios siempre terminamos siendo las mujeres”, sostuvo. En este sentido, cuestionó las medidas judiciales que apuntan contra integrantes de la comunidad Pulgar, a quienes se les retiraron medios de comunicación y se los responsabilizó de los incendios en la zona.
Curamil remarcó que las acusaciones desconocen derechos fundamentales: “No es casual que la justicia desconozca el derecho indígena, la posesión tradicional que ocupan las familias de la comunidad”, señaló. Además, advirtió que se trata de una construcción política que busca instalar al pueblo mapuche como enemigo interno.
Historia de la comunidad Pulgar
La referente mapuche hizo un repaso de la trayectoria de la comunidad Pulgar, aunque aclaró que corresponde que sus integrantes sean quienes narren en profundidad su historia. “La familia Pulgar o Huentuquidel del año 1900 hace ejercicio de ese espacio territorial cercano a Puerto Patriada”, explicó.
Curamil mencionó que Teresa y Lorenzo Pulgar fueron parte de los primeros pobladores reconocidos en la década del 50, con siete hijos que habitaron el territorio. Sin embargo, durante la dictadura, varios integrantes debieron retirarse de manera forzosa debido al avance de la industria maderera y las plantaciones de pino.
“De alguna forma esforzosa te obligan a que vayas desarraigándote de tu territorio”, relató Curamil, aludiendo a las dificultades económicas que enfrentaron las familias para sostenerse en la zona. Señaló que este proceso se repitió en distintas comunidades mapuches de la Patagonia.
La dirigente subrayó que, pese a los desplazamientos, siempre permanecieron integrantes en el territorio: “La comunidad siempre estuvo, siempre estuvieron los defensores del territorio, del agua y de la montaña”, afirmó.

Acusaciones y construcción de un enemigo
Curamil cuestionó la manera en que se responsabiliza al pueblo mapuche de hechos como los incendios forestales. “Enseguida enfocan la cuestión que son los mapuches que incendian y que son los terroristas”, expresó. También señaló que figuras políticas nacionales contribuyen a reforzar esa narrativa.
La referente sostuvo que estas acusaciones forman parte de un esquema más amplio: “Se ha hecho como una construcción de un enemigo y se ha puesto al pueblo mapuche como ese enemigo”, dijo. En su análisis, se trata de un proceso que busca legitimar la entrega de tierras y recursos naturales.
En relación con los intereses detrás de estas acusaciones, Curamil afirmó: “Ahí justamente hay un interés inmobiliario y sabemos quiénes son los grandes terratenientes”. Según explicó, las comunidades mapuches son señaladas mientras se consolidan negocios vinculados a tierras y recursos estratégicos de la Patagonia.
La dirigente destacó que la sociedad debe reflexionar sobre estos procesos: “Hay que empezar a hacer un análisis y pensar cuáles son los intereses de esto, que no es tan difícil entenderlo, es entregar la Patagonia”, sostuvo.
Defensa de la soberanía y unidad de los pueblos
Curamil remarcó que el pueblo mapuche no es un enemigo interno, sino parte de la sociedad que busca proteger los recursos naturales. “La única forma que se puede parar esto es simplemente saber que los mapuches no somos los enemigos”, afirmó.
En su mensaje final, la referente llamó a la unidad social frente a los intereses externos: “Creo que solamente esto se puede pelear para defender una soberanía en serio, y eso tiene que ver con la unidad de los pueblos”, expresó.
La entrevista concluyó con un llamado a visibilizar la situación y acompañar a las comunidades en su defensa territorial. “Nosotros somos parte de esta sociedad y cuidamos y protegemos”, señaló Curamil, quien insistió en que la organización y la unidad son claves para enfrentar los desafíos actuales.


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