
El hallazgo fue en el marco de excavaciones del Equipo Argentino de Antropología Forense en búsqueda de posibles enterramientos clandestinos vinculados al ex Centro Clandestino de Detención “La Perla”.
El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) confirmó el hallazgo de restos óseos en el terreno de la guarnición militar de La Calera, en Córdoba. Las tareas se realizaron por orden del Juzgado Federal N° 3 en el marco de la búsqueda de posibles enterramientos clandestinos relacionados al ex Centro Clandestino de Detención (CCD) “La Perla”.
Según se informó, los trabajos de campo se llevaron adelante en cooperación con el Servicio de Antropología Forense del Instituto de Medicina Forense del Poder Judicial de Córdoba y el Departamento de Geología de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de Río Cuarto.
En el anuncio estuvieron presentes el auxiliar fiscal Facundo Trotta, de la Unidad Fiscal de Derechos Humanos del Ministerio Público Fiscal; el juez Miguel Hugo Vaca Narvaja y el secretario Juan Miguel Ceballos, junto a integrantes del EAAF y abogados de las querellas particulares.
Restos bajo análisis
Los restos encontrados serán sometidos a peritajes para determinar su antigüedad y establecer si pertenecen a personas detenidas-desaparecidas durante la última dictadura cívico militar que pasaron por “La Perla”.
Este CCD funcionó entre 1976 y 1978 en terrenos del Tercer Cuerpo de Ejército, por donde se estima que pasaron entre 2.000 y 2.500 personas, gran parte de ellas aún desaparecidas.
El EAAF explicó que las intervenciones en La Calera forman parte de un proceso de larga data, en el que confluyen testimonios, análisis de imágenes aéreas históricas y prospecciones arqueológicas.
El avance más reciente se enmarca en excavaciones que abarcaron aproximadamente una hectárea de superficie, donde se confirmó la existencia de actividad antrópica.
Los antecedentes de la investigación
Durante unos 20 años, el EAAF trabajó en la búsqueda de posibles enterramientos clandestinos en La Calera. En primera instancia, se realizaron excavaciones a partir de testimonios y fotografías satelitales de 1976 y 1978.
Las zonas de mayor interés se localizaron en Loma del Torito y los potreros El Triángulo y El Durazno.
En los últimos años, la investigación sumó el uso de tecnología LiDAR (Light Detection and Ranging), que permite generar representaciones tridimensionales del terreno mediante pulsos de luz láser.
Además, en 2024 se analizaron 23 rasgos de interés, definidos a partir del cruce de fuentes testimoniales y fotografías aéreas de 1979, provistas por el Catastro de Córdoba.
Próximos pasos en la investigación
Según la hipótesis de trabajo, algunos testimonios dieron cuenta de exhumaciones con maquinaria realizadas antes de las imágenes de 1979. Esto explicaría los grandes movimientos de tierra detectados en superficie.
Con base en esa información, se construyó una línea de tiempo que permitió valorar distintos indicios de actividad antrópica.
Al área ya explorada se sumó otro terreno de diez hectáreas, considerado de gran interés por la magnitud de la actividad detectada y por su correlación temporal con los hechos investigados.
Los estudios continúan con el objetivo de determinar la identidad de los restos y su posible relación con las víctimas del terrorismo de Estado.

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