Crisis comercial en Chubut. Drástica caída de la actividad y cierre de comercios

La combinación de recesión nacional, caída petrolera y pérdida del poder adquisitivo provocó el cierre de cientos de locales en Comodoro, Trelew, Madryn y la Cordillera.

La provincia de Chubut atraviesa una de las crisis comerciales más severas de los últimos años. La recesión nacional, la baja de la actividad petrolera y la pérdida del poder adquisitivo de los salarios públicos y privados derivaron en un derrumbe de las ventas y el cierre masivo de locales en las principales ciudades.

En Comodoro Rivadavia, la Cámara de Comercio estimó que más de 390 locales bajaron sus persianas durante los primeros seis meses del año, especialmente en el microcentro. Los altos costos de alquiler, el aumento de tarifas y la caída del consumo interno hicieron inviable la continuidad de numerosos emprendimientos.

Hace muchos años que no se veía una situación tan crítica. Los comercios no soportan los costos fijos y la gente compra solo lo indispensable”, admitieron desde la Cámara de Comercio local.

La misma situación se replica en Trelew y Puerto Madryn, donde los rubros más afectados son indumentaria, gastronomía, ferreterías y servicios personales, según fuentes del sector.

Causas del derrumbe

El origen de la crisis es múltiple. Por un lado, la caída de la actividad petrolera redujo el flujo de ingresos en la zona sur de la provincia, lo que afectó directamente al comercio y los servicios vinculados. Las empresas de servicios redujeron personal y los contratistas ajustaron gastos, generando un efecto dominó sobre el consumo.

Por otro lado, los bajos salarios provinciales contribuyen al estancamiento de la demanda. En Chubut, un docente ingresante percibe alrededor de 850 mil pesos, mientras que en Santa Cruz ese mismo cargo supera 1,15 millones de pesos.

Con realidades económicas similares, el poder adquisitivo santacruceño es sensiblemente mayor, lo que explica en parte por qué el consumo interno resiste mejor del otro lado del límite provincial.

El impacto en el interior y la Cordillera

En Esquel y la zona cordillerana, la crisis tiene un componente adicional: la caída del turismo. La baja en la llegada de visitantes y la menor ocupación hotelera afectaron de lleno a la gastronomía, las agencias de viajes y los comercios del centro.

Desde la Cámara de Comercio de Esquel advierten que “muchos negocios están al borde del cierre” y que el nivel de ventas cayó entre un 30 % y un 40 % en comparación con el año pasado.

En la Comarca Andina, algunos municipios incluso evalúan declarar la emergencia económica ante la merma de actividad generalizada. “La situación es muy complicada. Hay menos movimiento, menos empleo y la gente está priorizando pagar servicios o alimentos”, señalaron los comerciantes.

Los especialistas advierten que la situación podría empeorar en los próximos meses si no hay señales de recuperación en el empleo o en los sectores productivos.

Un panorama que preocupa

La continuidad de la recesión, la reducción del gasto público y la falta de incentivos para las PYMEs locales generan un escenario de fuerte incertidumbre.

En contraste, Santa Cruz mantiene un nivel de consumo más estable, sostenido por mejores salarios estatales y una inversión pública que, aunque reducida, continúa impulsando ciertos sectores de la economía interna.

La crisis comercial de Chubut es, en definitiva, un reflejo de la crisis nacional, pero con características propias: dependencia del petróleo, salarios rezagados y ausencia de políticas activas para el sector PYME.

Este combo amenaza con vaciar los centros urbanos y deteriorar aún más la estructura económica de una provincia que enfrenta uno de sus peores escenarios productivos en años.

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