
Así lo afirmaron desde las empresas que brindan el servicio de transporte escolar en nuestra localidad. Reclaman un acuerdo incumplido de aumento tarifario y apuntan al rol del Municipio como intermediario con la Provincia.
El conflicto por la suspensión del transporte escolar en El Bolsón entró en su tercer día consecutivo y dejó sin poder llegar a las escuelas a cientos de estudiantes de la región. Las empresas transportistas (La Golondrina, Grado 42, Pagu y Transporte Arroyo) decidieron interrumpir el servicio tras considerar que el Municipio incumplió un acuerdo firmado en abril que contemplaba un aumento del 100% en la tarifa por kilómetro recorrido hasta julio.
La medida afecta a los servicios rurales, muchos de ellos realizados con vehículos 4×4 que recorren zonas complejas como Cuesta del Ternero o Mallín Ahogado, donde los caminos presentan un estado de abandono y exigen altos costos operativos.
“Nos ofrecieron un aumento, lo aceptamos, y después nos dijeron que no”
En conferencia de prensa, representantes de las cuatro empresas que prestan el servicio señalaron que desde el inicio del ciclo lectivo comenzaron a trabajar sin contrato ni tarifa confirmada, con la promesa de que se resolvería más adelante.
“El 17 de abril presentamos una nota donde aceptábamos el 100% de aumento que nos propuso el Municipio. Nos enteramos hace una semana que eso no iba a cumplirse. Nos sentimos totalmente defraudados”, señaló uno de los voceros.
Los transportistas remarcaron que ese porcentaje de aumento sigue estando por debajo de lo que se paga en otras localidades como Bariloche, a pesar de que en El Bolsón se enfrentan a recorridos más exigentes, en zonas rurales y caminos deteriorados: “Acá el chofer va con pala, machete y motosierra, ¿y nos pagan menos?”, ironizó un empresario.
“No somos transportistas de segunda”
Los prestadores apuntaron también a la desigualdad en las tarifas que paga el Estado provincial en distintas ciudades. “Desconocemos por qué en El Bolsón se paga menos. ¿Qué somos? ¿Transportistas de segunda? ¿Alumnos de segunda?”, cuestionaron.
Además, expresaron malestar por los términos utilizados en un comunicado oficial del Municipio, al que calificaron de ofensivo. “Nos trataron como si fuéramos el problema. A nosotros nos conocen, ayudamos cuando hay incendios, cuando hay emergencias. No puede ser que tengamos que contratar abogados para defendernos”, señalaron.
Reclamos al Municipio y dudas sobre su rol como intermediario
Los transportistas plantearon que el intendente no está participando directamente en las negociaciones, y que la interlocución se da a través de funcionarios que “no terminan de resolver nada”.
Cuestionaron, además, el rol del Municipio como intermediario entre el Ministerio de Educación y los transportistas: “Este sistema supuestamente debía agilizar los pagos y los acuerdos. Hoy está haciendo todo lo contrario”.
Consultados sobre una posible solución, señalaron que todo depende de “que se retome el diálogo y se respete lo pactado”. Incluso, deslizaron que una alternativa podría ser negociar directamente con el gobierno provincial, “si es que el Municipio no puede o no quiere representarnos”.
Mientras tanto, cientos de chicos siguen sin clases
La suspensión del servicio afecta a toda la Comarca Andina, aunque aún no hay un número preciso de cuántos alumnos no están pudiendo asistir a la escuela. Las empresas aseguraron que la interrupción no responde a una medida arbitraria, sino a una necesidad urgente de ser escuchados y respetados.
“Arrancamos el año poniendo la mejor voluntad, sin saber cuánto íbamos a cobrar, sin contrato, solo con la palabra. Hoy sentimos que esa palabra fue traicionada”, cerraron los voceros.

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