
Las nuevas unidades RPA-200M permiten detectar más de mil objetivos en simultáneo y operar en zonas remotas con despliegue rápido.
El Ejército Argentino incorporó dos radares móviles RPA-200M desarrollados por INVAP, en un acto realizado en Bariloche que marcó un nuevo paso en la modernización de la defensa nacional. La ceremonia fue encabezada por el jefe de la Fuerza, general de división Oscar Santiago Zarich, quien además recorrió las instalaciones de la empresa tecnológica para interiorizarse sobre el proceso de fabricación.
La entrega se concretó bajo el cielo de Bariloche y formalizó la incorporación de estos radares primarios tridimensionales móviles, diseñados y producidos en el país. La iniciativa se inscribe en una estrategia orientada a fortalecer la vigilancia aérea y el control del espacio aéreo.
El sistema RPA-200M se destaca por su capacidad de detectar y seguir en simultáneo más de mil objetivos en distintos niveles de altitud y distancia. Esta característica lo posiciona como una herramienta central para el control del tráfico ilícito y la protección de la soberanía aérea.
Además, su tecnología permite ampliar el alcance de monitoreo en múltiples escenarios, consolidándose como un recurso clave para la seguridad y defensa.
Capacidad operativa y despliegue en zonas críticas
Una de las principales características de estos equipos es su condición de radar móvil, lo que facilita su traslado tanto por vía terrestre como aérea. Puede ser transportado en camiones o en aviones Hércules C-130, lo que permite su despliegue en distintos puntos del país.
Este tipo de movilidad posibilita su utilización en zonas de frontera, áreas de protección de recursos naturales o en operativos especiales vinculados a eventos internacionales que requieran refuerzos en materia de seguridad.
El diseño compacto del sistema permite su instalación en terrenos diversos, incluidos sectores escarpados o de difícil acceso. Además, puede entrar en funcionamiento en pocos minutos y operar con una dotación reducida de personal.
Estas condiciones lo convierten en una herramienta adaptable tanto para bases militares como para ubicaciones remotas y aisladas.
Funciones civiles y apoyo a emergencias
Más allá del uso militar, el RPA-200M también cumple funciones de apoyo en el ámbito civil. Puede ser utilizado en operativos de búsqueda y rescate, así como en asistencia a la aviación en regiones donde no hay cobertura de radares fijos.
La integración de tecnologías complementarias permite que estos sistemas funcionen como dispositivos de observación capaces de operar en distintos contextos y condiciones.
De esta manera, los radares amplían su utilidad al contribuir con tareas que exceden la defensa, incluyendo situaciones de emergencia y apoyo logístico.
Inversión y desarrollo nacional
El contrato para la fabricación de estas dos unidades comenzó a principios de 2022, tras la firma de un acuerdo entre el Ministerio de Defensa, el Ejército Argentino y INVAP.
El desarrollo se enmarca en la reactivación del Plan Nacional de Radarización, iniciada en 2021, con financiamiento del FONDEF. El proyecto demandó una inversión de 23,3 millones de dólares.
Con esta incorporación, el Ejército refuerza sus capacidades operativas y consolida el desarrollo tecnológico nacional en materia de defensa y vigilancia aérea.

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