El vaciamiento nacional limita el combate del fuego en El Turbio

Carla Fernández, hija de un poblador de El Turbio, relató cómo el fuego afectó el campo de su familia y la falta de herramientas y recursos que restringen el despliegue de brigadas en la zona afectada.

El incendio en El Turbio comenzó el 1 de diciembre y ya consumió una gran cantidad de hectáreas cercana a las 3.000. La situación fue relatada por Carla Fernández, hija de un poblador de la zona, quien describió las consecuencias que atraviesan las familias afectadas.

“Mi nombre es Carla Fernández. Soy hija de un poblador del Turbio, Carlos Fernández. El 1 de diciembre se inició un foco, lo cual provocó un gran incendio. Se han quemado muchísimas hectáreas”, expresó en diálogo con este medio.

La entrevistada detalló al aire de FM 105.5 de la Cordillera que el fuego se expandió rápidamente y alcanzó el campo de su padre. “Hace tres días el fuego comenzó a bajar, quemó parte del campo de mi papá. Por suerte pudo salvar la casa mojando como pudo ya que no se pudo mandar ningún brigadista al lugar”, señaló.

Fernández explicó que las pérdidas materiales fueron significativas. “Se han quemado corrales, alambrados que hicieron recientemente, seguramente se han quemado animales pero no se va a saber hasta que el fuego se apague por completo”, agregó.

Familias afectadas en la zona

La situación no solo impactó a la familia Fernández, sino también a otras familias que viven en el área. “En este lugar hay cinco familias aproximadamente, algunos de ellos tienen niños”, comentó.

El avance del fuego mantiene en alerta a toda la comunidad. “Por lo que sé ya se han quemado muchísimas hectáreas y el fuego sigue descontrolado”, afirmó.

El testimonio refleja la preocupación de los pobladores por la falta de recursos en el territorio. La ausencia de brigadistas en el lugar fue mencionada como una de las dificultades para enfrentar el incendio.

La voz de Fernández expone cómo las familias deben recurrir a sus propios medios para proteger sus viviendas y animales, en un contexto de vulnerabilidad frente al avance del fuego.

Impacto en la comunidad

El relato de Carla Fernández pone en evidencia las consecuencias directas del incendio sobre la vida cotidiana de los pobladores. La pérdida de infraestructura rural, como corrales y alambrados, afecta de manera inmediata la producción y el sustento de las familias.

La incertidumbre sobre los animales que podrían haber muerto en el siniestro suma preocupación a los habitantes. La entrevistada aclaró que recién se podrá conocer el alcance total de los daños una vez que el fuego sea controlado.

La falta de brigadistas en el lugar, mencionada por Fernández, deja en claro las limitaciones que enfrentan las comunidades rurales para combatir el fuego.

El testimonio se convierte en un llamado de atención sobre la necesidad de contar con presencia efectiva de organismos nacionales en situaciones de emergencia “Hace tres días el fuego comenzó a bajar, quemó parte del campo de mi papá. Por suerte pudo salvar la casa mojando como pudo”, relató Fernández, subrayando el esfuerzo individual frente a la emergencia.

La entrevistada insistió en que el incendio continúa activo y que las familias permanecen en riesgo. “El fuego sigue descontrolado”, remarcó.

El relato evidencia cómo los pobladores deben enfrentar el avance del fuego con recursos propios, sin asistencia inmediata en el terreno.

La situación en El Turbio se mantiene crítica, con hectáreas consumidas y familias que esperan que el incendio pueda ser controlado para evaluar las pérdidas definitivas.

Comentario

  1. O. Rapoport del Desemboque ocupó el Turbio 4, realiza actividad comercial de impacto en el medioambiente; no paga impuestos ni declara empleados(como Ricardo Jung, carpintero).Cultiva y vende cannabis. Tala el bosque nativo. Prende fuegos. Bosques no hará nada? Porqué no lo sacan y tiran el refugio Don Ropo abajo, como el Parque Nacional Lago Puelo hace con los intrusos?

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