
Una manifestación de jubilados frente al Congreso Nacional, en reclamo de mejoras en las prestaciones previsionales, derivó en violentos enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. La protesta, que contó con la presencia de hinchas de fútbol, dejó al menos siete heridos y alrededor de 150 detenidos.
Este miércoles, la tradicional convocatoria semanal de los jubilados al Congreso de la Nación tuvo una de las jornadas más violentas de su historia. Las presencias de barras bravas e hinchas de decenas de clubes, además de sindicalistas y militantes de partidos de izquierda, no solo aumentó el volumen de la concentración, sino que además elevó su temperatura hasta el punto de ebullición.
Graves enfrentamientos entre la policía y los manifestantes marcaron la protesta frente al palacio legislativo. La mayoría de los protagonistas del cruce de agresiones estaban vestidos con los colores de los clubes por los que simpatizan.
Una de las hinchadas que se pusieron al frente en todo momento fue la de Chacarita, que el miércoles pasado fue la primera en sumarse a la marcha en apoyo a Carlos, un jubilado “funebrero” que había sido golpeado por la policía en protestas anteriores.
También estuvieron y fueron parte de los incidentes, representantes de la Confederación General de Trabajadores (CGT), la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST), el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS), Convergencia Socialista, Política Obrera, el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA), la Unión de Trabajadores y Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) y los sindicatos agrupados en la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte.
Represión y heridos
La movilización fue reprimida por efectivos de la Policía Federal y Gendarmería Nacional, quienes utilizaron camiones hidrantes, gases lacrimógenos y balas de goma para dispersar a los manifestantes. Entre los heridos se encuentra el fotógrafo Pablo Grillo, de 24 años, quien sufrió una fractura de cráneo tras recibir el impacto de un proyectil de gas lacrimógeno. Grillo fue trasladado al Hospital Ramos Mejía, donde ingresó en coma farmacológico y fue sometido a una intervención quirúrgica.
Reacciones del Gobierno
El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, calificó la marcha como parte de “una serie de movimientos políticos orientados a desestabilizar al gobierno” y señaló que las barras bravas presentes en la manifestación estaban “financiadas por sectores políticos”. Francos atribuyó los disturbios a sectores del kirchnerismo y la izquierda.
Por su parte, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, defendió el accionar de las fuerzas de seguridad y afirmó que el fotógrafo herido “está detenido”, aunque no brindó detalles adicionales sobre su situación legal.
Hasta el momento, el Gobierno no ha difundido cifras oficiales de heridos ni detenidos, mientras continúan las investigaciones sobre los incidentes ocurridos durante la manifestación.
Fuente: Infobae / Río Negro / Reuters.

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