
El sonidista y gestor cultural, Lucas Rey, pidió datos sobre contrataciones, montos y licitaciones de distintas ediciones de la Fiesta del Lúpulo. Sostuvo que la respuesta del Ejecutivo Municipal no aclaró lo solicitado.
Lucas Rey realizó hace unas semanas una solicitud de informes para conocer cómo se manejaron los fondos en diferentes ediciones de la Fiesta del Lúpulo. Según explicó, el pedido incluyó detalles sobre el tipo de contratación, los montos involucrados y la forma en que se hicieron las licitaciones o llamados.
En ese planteo, dijo que pidió acceso a los estados financieros, al origen de los fondos, a la dirección de los recursos y a los mecanismos de contratación. “Hice esa nota pidiendo exactamente lo que decís vos, pidiendo los estados financieros, los origen de los fondos, dirección de los fondos, mecanismos de contratación”, señaló Rey.
Rey remarcó que el pedido de información pública está contemplado en la Constitución Nacional, la Constitución Provincial y la Carta Orgánica del Bolsón. También sostuvo que no hace falta fundamentar la solicitud. “Es algo que está consagrado en la Constitución Nacional, en la Constitución Provincial y en la Carta Orgánica del Bolsón”, afirmó.
La respuesta del Municipio
El sonidista contó que el Municipio respondió a su pedido con una nota firmada por Nicolás Dischensky. Según detalló, la contestación le indicó que la información estaba publicada y que debía buscarla en el boletín oficial. Rey dijo que revisó ese material sin encontrar los datos sobre la Fiesta del Lúpulo.
“Me manda a buscar la información al boletín”, resumió. También afirmó: “En lo que va del 2026, en ningún boletín oficial del municipio, publicado absolutamente”, al señalar que no encontró referencias sobre licitaciones, elección de artistas ni mecanismos de preselección.
Rey agregó que, de acuerdo con su lectura, la respuesta no resolvía el pedido de informes. “En criollo, un tipo de respuesta así es lo que conocemos como un descanso”, dijo, y sostuvo que la información que buscaba no aparecía en las categorías que revisó dentro del boletín oficial.
Pedido de informes y acceso público
Durante la entrevista, Rey insistió en que no estaba pidiendo un nuevo informe, sino el lugar exacto donde encontrar los datos. “No hacía falta ni siquiera elaborar un nuevo informe dando cuentas, sino simplemente linkear en la respuesta. Está acá, acá y acá”, señaló sobre lo que, a su entender, debía contestar el Municipio.
También remarcó que la solicitud era simple y que la respuesta debía ser del mismo modo. “Es simplemente, ¿dónde? Es lo que estás diciendo”, expresó, al referirse al Boletín Oficial y al digesto municipal como posibles repositorios de esa información.
Según planteó, la respuesta formal debió indicar con precisión dónde estaba publicado cada dato. “Tienen que buscar en tal, tal, tal y tal lado, buenas tardes. Y ya está. Y se terminó el asunto”, afirmó Rey al describir lo que esperaba del Ejecutivo Municipal.
Democracia, gestión y cuentas claras
Rey vinculó el reclamo con el ejercicio de la democracia y con el acceso a la información pública. “El mero hecho de votar no hace solamente la democracia”, sostuvo, y agregó que las solicitudes ciudadanas y las respuestas del Estado también forman parte de ese proceso.
En esa línea, dijo que la claridad en los actos de gobierno beneficia a toda la comunidad y puede mejorar la gestión. “La claridad es beneficio para todos”, afirmó, y agregó que ordenar la información también vuelve más eficiente la administración.
Por último, mencionó su experiencia en gestión cultural y comparó el caso con otras prácticas de organización. Habló del Festival de Jazz y señaló que allí se aplica una lógica de cuentas claras. También dijo que seguirá revisando la respuesta recibida y que, si no encuentra la información en los lugares indicados, presentará otra nota con el mismo pedido.

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