Gustavo Rojas: “Perdimos todo, el taller, las casas, el galpón”

Vecinos de Epuyén siguen reclamando respuestas y apoyo tras los incendios que arrasaron con viviendas y fuentes de trabajo. Gustavo Rojas relató cómo sobrevivió junto a su familia, las pérdidas sufridas y la incertidumbre que atraviesan de cara a un nuevo verano sin certezas.

Desde una vivienda en construcción y con viento de fondo, Gustavo Rojas recibió a InfoChucao para contar su experiencia después del incendio que destruyó su casa y su taller. “Gracias por estar acá, por pensarnos a nosotros y tomarnos en cuenta en este momento”, expresó.

El fuego lo sorprendió en el barrio La Rinconada, donde junto a su familia vivía en un refugio mientras trabajaba en la construcción del centro cultural La Lihuén. “Ahí avanza el fuego, yo me voy al cerro a apagar el fuego y mi familia sale junto con los vecinos… y ese momento es en el que perdemos todo: las casas, el galpón…”, relató.

El espacio cultural, inaugurado el 14 de diciembre, se destruyó un mes después. “Cuatro años laburando… y se quemó el 15 de enero”, recordó Rojas. Su oficio en construcción, bioconstrucción, herrería y carpintería se vio afectado de manera directa. “Se quemó todo el taller con todas las máquinas que tenía, de toda la vida… hasta las llaves bahco de mecánica”, lamentó.

En carpa en pleno invierno

Tras el incendio, Rojas y su familia se trasladaron a un terreno en el alto de Epuyén. “Teníamos un terreno en el alto… lo que se me ocurrió en ese momento fue venir al terreno que tenía agua y pilar de luz. Así que vinimos a parar en carpa, tengo cuatro chicos y mi compañera”, explicó.

La familia permaneció en esa situación hasta mayo, en condiciones de frío extremo. “Todo el tiempo ahí en carpa… conseguimos un alquiler recién en el mes de mayo. El primero de mayo entramos al alquiler, que fueron los chicos y mi compañera, y yo sigo estando acá, en un pequeño refugio”, señaló.

Actualmente, avanza en la construcción de una vivienda de seis por cuatro metros para seis integrantes. “Me falta hacer todo el baño y poner las ventanas… ahora llovió y se me rompieron los nylon, entró agua por todos lados”, describió.

Ayuda insuficiente y respuestas lentas

Consultado por la asistencia estatal, Rojas indicó: “Lo que llegó fue del Rotary, del Municipio mandaron herramientas después de tres, cuatro meses… y la gran mayoría de Amigos de la Patagonia que hizo una gran colaboración”.

La falta de herramientas complica su regreso al trabajo. “Le decía a un montón de gente: no me des plata, dame un martillo y me voy a laburar… pero tenés la contradicción de que tenés que hacer tu casa y no podés salir a generar guita para comprar materiales”, expresó.

Sobre los subsidios, agregó: “Hoy estuve en el Municipio… hasta enero es posible que esté el alquiler, la plata del subsidio alimenticio en agosto todavía no entró”. También señaló que aún no está claro en qué negocios se podrá usar la nueva tarjeta de asistencia.

Temor por el próximo verano

El escenario climático suma preocupación en la comunidad. “Ya lo estábamos pensando… la realidad es que no hay nieve, no cayó mucha agua, va a ser un verano caluroso”, advirtió.

Respecto al contacto con las autoridades municipales, sostuvo: “Es muy arbitrario… cada vez que he llamado por ahí me responde el Intendente, me manda mensajes, pero la realidad es que no la tienen ni ellos, qué va a pasar…”.

A casi nueve meses del incendio, aseguró que no hay una casa habitada… siempre hay trabas o tardanzas.

Incertidumbre y desconfianza

El vecino de Epuyén señaló que la falta de información oficial mantiene la tensión. “Es incertidumbre porque no sabés… desconfías de todos”, dijo. Según relató, otros damnificados piensan en vender sus tierras o abandonar proyectos personales por temor a nuevos siniestros.

Una chica me dice, no me hago más la casa de mis sueños, voy a hacer una casa para estar, porque no sabés quién te va a venir a prender fuego la casa”, compartió.

Antes de despedirse, Rojas dejó un pedido: “Que la gente no nos olvide, que hay un montón de gente que la está pasando mal todavía”.

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